Cambio climático: Ahora depende de nosotros

Hay quienes dicen que una sola persona no puede marcar una gran diferencia. Yo creo que sí se puede. Y no son solo los casos excepcionales como Dolores Huerta, César Chávez o Rosa Parks los que pueden generar un gran cambio. La historia está repleta de ejemplos de movimientos compuestos por individuos, cuyos nombres nunca sabremos, pero cuyas acciones lograron cambiar el status quo. Las cosas no fueron siempre fáciles. Las probabilidades de éxito no estaban a su favor. Sin embargo, actuaron cuando era necesario, y su participación hizo toda la diferencia. Todas y cada una de nuestras acciones, grandes y pequeñas, importan y tienen repercusiones.

El activismo puede manifestarse de distintas formas. No existe una fórmula única para cambiar el mundo. Y sin duda hay una gran variedad de problemas que necesitan atención y liderazgo. Uno de estos problemas, que combina un gran sentido tanto de urgencia como de oportunidad, es el cambio climático.

El cambio climático es uno de los grandes retos que enfrenta la humanidad en el siglo XXI. El Pentágono se refiere a este fenómeno como un “multiplicador de amenazas”, porque tiene el potencial de exacerbar muchos desafíos, como la inestabilidad política y la falta de recursos como el agua. Asimismo, el Foro Económico Mundial clasifica al cambio climático como una de las tres tendencias que darán forma a los sucesos globales en los próximos 10 años. El peligro que representa el cambio climático no tiene paralelo en su escala y potencial de disrupción, y presenta una amenaza existencial a nuestro planeta.

Como es frecuentemente el caso, las comunidades afectadas de manera más inmediata son también las más vulnerables. Un claro ejemplo es la comunidad latina de los Estados Unidos: 30 millones de latinos viven en California, Florida y Texas, algunos de los estados más afectados por el cambio climático. Además, el 50% de los latinos vive en las 25 ciudades más contaminadas por ozono en el país. Enfrentar el cambio climático significa proteger a la gente y a las ciudades mayormente afectadas, y construir comunidades más seguras para todos nosotros.

Aun cuando el riesgo parece abrumador, tenemos muchas razones para estar llenos de esperanza. En los últimos años hemos tenido importantes victorias; la más importante de todas materializada en el Acuerdo de París, a través del cual más de 190 países, grandes y pequeños, se comprometieron a enfrentar la amenaza global del cambio climático. Y países, ciudades, estados y empresas ya están liderando la transición hacia un mundo bajo en carbono y sustentable. Están actuando con sus billeteras, invirtiendo de manera significativa en energía renovable, incorporando el factor de sustentabilidad en sus operaciones, y preparándose para el impacto a la infraestructura y a las cadenas de suministros que el cambio climático seguramente traerá. Ellos están actuando, y nosotros debemos hacer lo propio.

Mañana es un momento importante: a las 8:30 p.m. hora local, La Hora del Planeta, el movimiento popular global más grande en apoyo a la toma de medidas contra el cambio climático, ofrecerá al mundo la oportunidad de involucrarse y levantar la voz. Individuos, ciudades, y empresas en todo el mundo apagarán sus luces por una hora para llamar la atención sobre la urgente necesidad de una solución climática. Tú puedes contribuir y hacer una diferencia al participar en La Hora del Planeta.

Asimismo, depende de nosotros exigir medidas urgentes contra el cambio climático y elevar soluciones climáticas en el discurso político y público. No tenemos alternativa. Como lo dijo el ex Secretario General de las Naciones Unidas, Ban-Ki Moon: “no hay plan B, porque no hay planeta B”.

Los estados, ciudades y empresas tienen un rol crucial en la reducción de emisiones de carbono, y tú les puedes hacer saber que es necesario actuar aquí y ahora. Puedes expresar tu apoyo a esos líderes pioneros que ya están tomando medidas, en donde sea que te encuentres, y alentar a otros a unir su voz. De igual importancia es que los líderes del mundo nos escuchen, porque necesitamos que impulsen esta transformación para lograr la reducción de emisiones de carbono a la escala necesaria para poner al mundo en un camino seguro. Hazle saber a tus representantes que el cambio climático te preocupa.

La Hora del Planeta también puede ser una inspiración para el resto del año. Nuestro mundo es la suma de nuestras acciones individuales. Nosotros podemos ser el cambio, empezando a construir el futuro que queremos ahora mismo. Tú puedes darle forma a ese futuro con tu voz, tus elecciones y tu billetera, no solo ahora sino durante todo el año.

La seguridad, la salud y la prosperidad de todas las naciones –incluida la nuestra, por supuesto– depende de que afrontemos de manera inmediata nuestra crisis climática global. En los últimos dos años, los líderes del mundo han introducido una nueva era de cooperación climática global, un paso crucial en el camino a un futuro basado en la energía limpia. Ahora es el momento de trabajar más fuerte, ir más lejos y llegar más alto. Ahora es el momento de que todos nosotros tomemos el bastón del liderazgo sobre el cambio climático en nuestro país y seamos un ejemplo para el mundo. Hay quien dice que una persona no puede hacer una diferencia en el cambio climático. Demostremos que sí podemos.