El momento es ahora – COP22

Los que trabajamos en cambio climático nunca olvidaremos París. Ya ha pasado un año desde que Laurent Fabius le anunció al mundo que habíamos logrado aprobar el acuerdo climático más integral de la historia. La emblemática aprobación del Acuerdo de París en diciembre tomo años en concretarse y se convirtió en un momento crucial en la batalla para proteger a nuestro planeta de los riesgos que nos presenta el cambio climático. Hemos ganado una gran batalla pero no la guerra.

El Acuerdo de París entra en vigor el día de hoy, precedido por dos momentos clave en el área de acción climática: un nuevo acuerdo para reducir las emisiones de carbono de la industria de la aviación internacional, y un acuerdo para reducir el uso de los hidrofluorocarburos, utilizados en sistemas de aire acondicionado y refrigeración. Celebramos y nos orgullecemos de nuestros logros, pero también reconocemos la urgencia de avanzar hacia nuestra meta común de lograr un mundo sustentable y neutro en carbono. Con esa meta en mente, las pláticas de la ONU sobre el clima que comienzan en Marrakech la siguiente semana pueden y deben construir sobre este momentum de cooperación internacional, convirtiendo la promesa de París en acciones concretas y urgentes.

Marrakech será crucial en la batalla global contra el cambio climático. Las naciones del mundo se reunirán para desarrollar las nuevas reglas de transparencia, rendición de cuentas y financiamiento, entre otros temas vitales, para la exitosa implementación del Acuerdo de París. Estas necesarias discusiones sobre los detales del acuerdo de París ayudarán a crear confianza en este esfuerzo internacional y entre nosotros.

Marrakech también servirá para mostrar que la crisis climática global no será resuelta por gobiernos únicamente; la colaboración entre negocios, ciudades, comunidades, individuos y gobiernos es esencial para acelerar la transición a una economía resiliente y de bajo carbono. Las pláticas de Marrakech servirán como un mercado de ideas, en donde todos los actores tendrán la oportunidad de exhibir progreso tangible en sus compromisos y lanzar nuevos.

Esto puede pareces lejano y abstracto en nuestro día a día, pero el cambio climático es verdaderamente un reto global, y el éxito de Marrakech significa éxito para nosotros en Estados Unidos. El cambio climático nos afecta a todos sea cual sea nuestra orientación política, religión, o nivel socioeconómico. Enfrentar este problema está en el interés nacional. Sin embargo, como pasa frecuentemente, los más afectados serán los más vulnerables. En Estados Unidos la comunidad Latina es la más afectada: 30 millones de Latinos viven en California, Florida y Texas, los estados más afectados por el cambio climático. El 50% de los Latinos vive en las 25 ciudades más contaminadas por ozono en el país. El cambio climático es un asunto de derechos humanos y justicia social.

Pero como siempre, los Latinos no están sentados esperando que la ayuda caiga del cielo. Los Latinos se están organizando y levantando la voz. Según recientes encuestas el 84% dice que Estados Unidos debería ordenar más fuentes de energía limpia como la solar y la eólica, y el 78% apoya establecer estándares de energía limpia para prevenir el calentamiento global y el cambio climático.

Nunca ha habido un mejor momento para actuar contra el cambio climático. Tenemos un acuerdo ratificado que provee un camino hacia un mundo resiliente y neutro en carbono, tenemos momentum político, y un sector tecnológico que sistemáticamente reduce el costo de generar energía limpia alrededor del mundo. Países, ciudades y negocios están desvinculando su crecimiento económico de su huella de carbono, y se están preparando para los impactos del cambio climático. La transición a una economía resiliente y baja en carbono ha comenzado, pero necesita ser acelerada. El punto de Marrakech es acelerar esta transición con reglas claras e involucrando a todos los actores.

Hay gente que dice que no importa lo que un solo individuo hace. Pero sí importa. Mira el progreso que hemos logrado. Todo lo que hemos conseguido es la suma de pequeños esfuerzos. Nosotros lo hicimos. Juntos. Y esto es solo el comienzo.

Estamos en Marrakech. Tú estás en casa ayudándonos a generar momentum. Todos estamos en esto. Pongamos manos a la obra que hay mucho por hacer.