Laudato Si, a un año de la encíclica del papa Francisco la comunidad latina se moviliza

Estamos a un año desde que el papa Francisco emitió una encíclica con el fin de llamar a una transformación económica, política y social para combatir el cambio climático. En el documento titulado “Laudato Si”, que significa “Alabado seas”, y dirigido a toda la humanidad, el papa es muy claro en su mensaje: “Ya se han rebasado algunos de los límites máximos de explotación del planeta”.

El cambio climático no conoce fronteras, no distingue entre nacionalidades, color de piel, ideología política o identidad cultural. Sus catastróficos efectos ya han impactado de manera negativa a todos los países de la tierra y la falta de acciones para combatirlo solo empeorará la situación para las generaciones futuras.

No solo existe el riesgo de que ciudades enteras queden sepultadas bajo el agua por el aumento del nivel del mar, hay países que están en riesgo de desaparecer, como es el caso de las islas Marshall, Kiribati y las Maldivas. Las sequias están devastando regiones completas del mundo, como en América Central, que está viviendo su peor sequía en décadas, lo que ha resultado en grandes pérdidas de cultivos, exacerbado una crisis alimentaria que afecta a más de 3.5 millones de personas. En Haití, la cosecha de cereal de 2015 fue la más baja en 12 años, con pérdidas hasta del 90% en la mayor parte de las áreas afectadas según un reporte de la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

El cambio climático no solo está afectando a regiones del mundo lejanas a nosotros, nos está afectando en nuestras comunidades en este momento. Estamos viviendo sequias que no dan tregua en California, huracanes cada vez más intensos en la costa Este, e incendios más frecuentes y prolongados en el Oeste del país. Como nos recuerda el papa en su encíclica, esta es una crisis global que afecta las vidas y los derechos de todos. El momento de actuar es ahora.

El debate sobre si existe o no un fenómeno de cambio climático ya quedo atrás como bien señaló el papa en su encíclica: "Hay un consenso científico que indica que nos encontramos ante un preocupante calentamiento del sistema climático.... Numerosos estudios científicos señalan que la mayor parte del calentamiento global de las últimas décadas se debe a la gran concentración de gases de efecto invernadero (dióxido de carbono, metano, óxido de nitrógeno y otros), emitidos sobre todo a causa de la actividad humana”.

Teniendo un claro diagnóstico de las causas del problema, el sector público y privado está integrando el factor de sustentabilidad en sus estrategias de crecimiento, remplazando energías fósiles por energías renovables y mejorando sus cadenas de suministros. Estados Unidos y América Latina están dando pasos decididos hacia adelante. El año pasado la administración del presidente Obama anuncio el Plan de Energía Limpia (Clean Power Plan), diseñado para fortalecer la tendencia a la utilización de energías limpias y con esto detener la contaminación por carbono que es la principal causa del cambio climático. En América Latina, el 54.4% de la energía generada proviene de fuentes renovables, y las empresas de la región obtienen el doble de ahorro de emisiones de carbono por dólar invertido en comparación con compañías de Estados Unidos.

La comunidad latina en Estados Unidos se está movilizando también. Las encuestas reflejan la preocupación de la comunidad latina entorno al cambio climático y su compromiso por combatirlo. Una encuesta de GreenLatinos y EarthJustice indica que un 74% de los encuestados señaló el combate al cambio climático como prioridad. Y debería de serlo, porque es la comunidad latina una de las más afectadas en los Estados Unidos por este fenómeno. Y para muestra un botón, el 50 % de los latinos viven en uno de las 25 ciudades más contaminadas por el ozono, y el 45% de los latinos viven en los estados más vulnerables a los efectos del cambio climático: California, Texas y Florida.

Reconociendo la intersección critica entre justicia social y cambio climático, la comunidad latina está organizándose para tener un mayor impacto.

Precisamente hace dos semanas se llevaron a cabo dos eventos de cambio climático en Estados Unidos: la reunión anual de US Climate Action Network, que estuvo muy enfocada en justicia ambiental y en la mayor vulnerabilidad de sectores desfavorecidos, y el Foro de Liderazgo Latino sobre Cambio Climático en las instalaciones de World Wildlife Fund en Washington DC. El foro congregó a líderes sociales, políticos, ambientalistas, educativos y culturales para desarrollar estrategias que aceleren la integración de la comunidad latina de los Estados Unidos en la lucha contra el cambio climático.

La comunidad latina de Estados Unidos y latinoamericana es una fuerza incuestionable en la lucha contra el cambio climático. Todavía hay mucho por hacer, pero juntos podemos lograr un cambio tangible. Apoyemos el llamado del papa a tomar medidas contra el cambio climático. El momento de actuar es ahora.