Les llaman "Los Diablos" y cuando acuden a combatir un incendio, se comprometen a luchar como el mismo diablo

Los 30 hombres que componen el equipo de Los Diablos provienen de tres pueblos aislados en el lado mexicano del río Grande, justo al otro lado de la frontera de Estados Unidos a la altura del Parque Nacional Big Bend. En el hostil paisaje del desierto de Chihuahua, estos hombres al mismo tiempo se ganan la vida como ganaderos, agricultores y constructores, labores también físicamente exigentes.

Esta dureza templada por el sol hace que Los Diablos sean una valiosa herramienta de lucha contra los incendios en Big Bend. El valor del equipo es aún mayor ahora, dado que "el cambio climático esta ocasionado temporadas de incendios más largas y condiciones extremas que son más propicias y peligrosas para los incendios", comentó Nicky Sundt, experto en cambio climático de WWF y exparacaidista combatiente de incendios forestales.

Los Diablos operan bajo una colaboración binacional única en su ramo en los Estados Unidos. Según Ed Waldron, oficial de gestión de incendios del Parque Nacional Big Bend, ningún otro equipo de combate de incendios mexicano cruza legalmente la frontera para combatir incendios en Estados Unidos.

Sin embargo, el trabajo del equipo no sólo implica combatir incendios provocados por rayos o descuido humano. También llevan a cabo quemas controladas en el lado estadounidense del río, destruyendo la caña gigante invasiva que impide el flujo del río Grande en su paso por el parque. El equipo Los Diablos es parte de una alianza que incluye a WWF, el Servicio Nacional de Parques de EE.UU., la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de México, la organización Protección de la Fauna Mexicana (ProFauna) y los Servicios de Apoyo Científico del Río Grande.

Waldron, ha trabajado con Los Diablos desde 2011 y les ayuda con capacitación. "Son muy importantes para el parque", expresó Waldron. "Tenemos un equipo contra incendios muy reducido y no contamos con muchos otros recursos en los cuales apoyarnos para combatir incendios".

Los esfuerzos de Los Diablos no se limitan al parque Big Bend. El equipo ha combatido incendios en todo el Oeste y también ayudaron con los esfuerzos de recuperación después de los huracanes Katrina y Sandy.

Sin embargo, su mayor valor ha sido para este parque de 800,000 acres. En marzo pasado, por ejemplo, Los Diablos realizaron una quema controlada que eliminó 60 acres de plantas invasoras que atrapan sedimentos e impiden el flujo del río Grande.

Según Mark Briggs, científico de conservación de WWF quien trabaja en estrecha colaboración con los grupos de esta alianza, el equipo primero lleva a cabo una quema controlada y luego seis semanas después, otro equipo rocía un herbicida que mata la caña, pero no causa daño al río, ni al ambiente circundante.

El servicio de parques recientemente añadió un nuevo supervisor bilingüe que trabaja tiempo completo con Los Diablos. "Podremos ampliar el programa aún más", manifestó Waldron, explicando que la necesidad de ayuda de Los Diablos probablemente aumente debido al cambio climático.

"A mediados del verano, sólo dos pequeños incendios causados por rayos habían afectado al parque Big Bend. Sin embargo, tener a Los Diablos disponibles en cualquier momento es una gran ventaja. El hecho de contar con 30 bomberos a la mano es un gran beneficio. La cooperación internacional funciona muy bien", concluyó diciendo el oficial Waldron.