Un valle glacial, formado por miles de años en los Andes, Patawasi, Peru. 31.05.2007

Similitudes entre los pobladores de los Andes y la Bahía de San Francisco

Retreat of the Chacaltaya Glacier, Bolivia 1940-2005

Retroceso del Glaciar Chacaltaya, Bolivia, 1940-2005.

A medida que el cambio climático se intensifica, los glaciares en el oeste de Estados Unidos y en los Andes de Suramérica están retrocediendo rápidamente. Considerado entre las primeras características naturales que demuestran los efectos del cambio climático, el retroceso de los glaciares no solo afectará la vista de los excursionistas, sino también al ecosistema local e incluso al suministro de agua de ciudades vecinas.

El mayor retroceso de los glaciares está ocurriendo en el norte de Suramérica, en Perú, Bolivia y Ecuador donde está el 99% de los glaciares tropicales del mundo — ubicados en las altas montañas de la región ecuatorial. Los glaciares tropicales son muy sensibles al cambio, y por lo tanto se consideran indicadores tempranos del cambio climático. Estos glaciares han retrocedido un 30-50% en los últimos 30 años y algunos ya están desapareciendo. Por ejemplo, el glaciar tropical Chacaltaya en Bolivia, antes la pista de esquí más larga del mundo, desapareció por completo en 2009.

Este derretimiento glacial está llenando los lagos cercanos, preocupando a las comunidades cercanas por el riesgo de desastrosas inundaciones al corto plazo. Sin embargo, una vez que estos glaciares pasen del punto máximo de derretimiento y los arroyos de montaña se sequen, las comunidades que dependen de esta agua para consumo, electricidad y agricultura sufrirán escasez. Por ejemplo, los glaciares proveen 15-30% del agua que consume La Paz, capital de Bolivia, y casi ¾ partes del agua para generar electricidad en Colombia.

Mount Lyell and Lyell Glacier

El monte Lyell y el glacial Lyell en agosto 1901. Fotografía de G. K. Gilbert (cortesía USGS)
Misma vista en septiembre 2011. 

Aunque las poblaciones en Estados Unidos no son tan vulnerables a este tipo de cambios debido a que cuentan con una infraestructura sólida, los cambios en el suministro de agua están afectando a las ciudades, la agricultura y los paisajes naturales, para nombrar unos pocos.

En zonas áridas, como California, el agua de la escorrentía de los glaciares y la nieve derretida es crucial en los calientes y secos meses de verano para mantener los arroyos que de otro modo se secarían.

El derretimiento de los glaciares Lyell y Maclure en el parque nacional Yosemite está afectando a los residentes del área de la bahía de San Francisco, ya que estos glaciares y las nieves perpetuas cercanas suministran agua a la reserva Hetch Hetchy. El agua suministrada por la escorrentía glacial, aunque mínima en comparación con otras fuentes, es un amortiguamiento esencial en los meses cálidos y secos. Los problemas que afectan a los glaciares también han provocado que la capa de nieve, que en años normales proporciona alrededor del 30% del agua dulce de California en primavera y verano, haya disminuido a niveles récord en los últimos años.

En abril 2015, la capa de nieve acumuló solo 5% del agua que normalmente contiene debido a la actual sequía y altas temperaturas, reduciendo aún más el abastecimiento de agua del estado. Este invierno, California ha tenido niveles mucho más altos de precipitación y la capa de nieve midió 115% sobre el promedio histórico el 26 de enero de 2016. Queda por ver, sin embargo, si al llegar la primavera, esto tendrá un impacto en la sequía.

El derretimiento de los glaciares y la capa de nieve es un fenómeno panamericano y mundial que ilustra cómo solo unos pocos grados de calentamiento a escala global pueden afectar en gran medida a cualquier persona desde un residente del área de la bahía de San Francisco hasta un agricultor en los Andes. Para quienes dependen de estos recursos hídricos, el retroceso de los glaciares es algo más que un cambio estético y una prueba científica del calentamiento mundial. Para los afectados, el retroceso de los glaciares amenaza su sustento y abastecimiento de agua.