Busca Perú proteger al manatí y a los delfines de río

Aprueban el Plan de Acción Nacional para la Conservación de Delfines de río y Manatí Amazónico, en Perú.

Pink river dolphin

Tras varios años de un arduo proceso donde participaron diversos actores clave de distintas regiones de la Amazonía peruana, el gobierno de Perú aprobó esta semana el Plan de Acción Nacional para la Conservación de Delfines de Río (Inia geoffrensis y Sotalia fluviatilis) y Manatí Amazónico (Trichechus inunguis) en el Perú.

“Los planes de conservación son herramientas indispensables para la conservación de una especie”, comenta el biólogo José Luis Mena, director del Programa Vida Silvestre de WWF Perú, quien recientemente lideró el primer esfuerzo para monitorear delfines de río vía satélite en Perú. Este plan “permite diagnosticar el estado de los individuos, establecer metas de conservación y las acciones que se van a realizar y, en general, dirigir nuestros esfuerzos y los de los distintos actores para que las actividades en torno a estas especies sean más eficientes en garantizar su conservación”.

Desde hace más de cinco años, WWF ha estado apoyando el proceso para la creación de este plan, de la mano de aliados como Fundación Omacha de Colombia y más recientemente junto con ProDelphinus.

Importante paso para la conservación

Según señalan los expertos, el siguiente paso es propiciar la coordinación conjunta del Estado y distintas instituciones para que las acciones propuestas dentro del plan de acción se cumplan. Una de las líneas de acción estratégicas es la investigación científica aplicada a la conservación. “Nosotros intervenimos directamente en este aspecto, con el objetivo de realizar estudios poblacionales y ecológicos para la identificación de zonas prioritarias y los impactos ejercidos por las diferentes presiones por actividades humanas”, señala Mena.

Precisamente, hace apenas unos meses, por primera vez, se colocaron transmisores satelitales en ocho delfines de río rosados en la Amazonía peruana. Estos son parte de un grupo de cerca de veinte individuos de la especie, monitoreados en Bolivia, Brasil, Colombia y Perú, cuya información contribuye a diseñar estrategias de conservación con enfoque regional para estas especies, que además de su inherente importancia, son indicadores clave de la salud de los ríos amazónicos.