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La mayor encuesta jamás realizada sobre los guardaparques revela grave falta de atención médica, capacitación y equipo.

Previo a la Conferencia sobre Comercio Ilegal de Vida Silvestre a llevarse a cabo en Londres, WWF insta a los gobiernos a intensificar sus esfuerzos.

  • A nivel mundial, casi el 60% de los guardaparques encuestados carece de acceso a agua limpia para beber mientras patrullan.
  • Uno de cada cuatro ha tenido malaria en los últimos 12 meses y el 80% afirma tener poco o ningún acceso a redes contra mosquitos durante sus patrullajes.
  • Según los datos más recientes, 107 guardaparques han muerto en el cumplimiento del deber entre julio de 2017 y julio de 2018*, sin embargo casi la mitad (47%) de los encuestados indicó carecer de seguro de vida proteger a sus familias en caso de fallecimiento.

LONDRES - A medida que la naturaleza continúa decayendo a nivel mundial, situación que se intensifica debido a implacables niveles de tala ilegal y desenfrenada caza furtiva, los guardaparques son una de las últimas líneas de defensa del planeta. Sin embargo, previo a la Conferencia de Comercio Ilegal de Vida Silvestre que se llevará a cabo en Londres esta semana, los resultados de la encuesta más grande jamás realizada sobre las condiciones de trabajo de los guardaparques gubernamentales en Asia y África revelan la dura realidad de su trabajo. La falta de elementos básicos como refugio y agua limpia son algunos de los hallazgos más crudos, ya que el 60% y el 58% de los guardaparques entrevistados, respectivamente, informan que tienen poco o ningún acceso a estos elementos básicos durante sus patrullajes.

Life on the Frontline analiza a fondo los desafíos que enfrentan los guardaparques: bandas de cazadores furtivos, enfermedades infecciosas, falta de capacitación y equipo y, en ocasiones, conflictos con las comunidades locales. Realizada por WWF con el apoyo de la Federación de Guardaparques de Asia y la University of Central Florida, la encuesta cubre más de 4,600 guardaparques empleados por el gobierno en 294 sitios, en 17 países de Asia y África.

La encuesta reveló que, a nivel mundial, uno de cada cuatro guardaparques ha contraído malaria en el último año y un 80% indicó tener poco o ningún acceso a redes contra mosquitos mientras patrullan. El análisis por región indica que, en África, un sorprendente 72% ha padecido malaria; mientras que los valores son menores en el sur de Asia (16%) y el sudeste asiático (12%).

"Estos hombres y mujeres están en la línea de batalla, arriesgando todo para proteger la naturaleza y la vida silvestre. Esta encuesta y sus reveladores descubrimientos puede cambiar la situación si los gobiernos toman nota de los resultados y abordan de inmediato la falta de atención médica y otras necesidades básicas de los guardaparques. Estamos perdiendo a la naturaleza rápidamente y nos encontramos en medio de una crisis de caza furtiva; los guardaparques necesitan capacitación y equipo adecuados para la magnitud del trabajo que realizan. Debemos recordar que hay mucho en juego si los gobiernos no satisfacen estas necesidades de los guardaparques", manifestó Margaret Kinnaird, Líder de Prácticas de Vida Silvestre de WWF.

Otros hallazgos importantes incluyen:

  • El 82% de los guardaparques piensa que su trabajo es peligroso debido a los graves riesgos asociados con el encuentro o confrontación con cazadores furtivos;
  • Sin embargo, el 50% no cuenta con un seguro de vida, en caso de fallecer en el trabajo;
  • El 38% considera que no recibió capacitación adecuada al comenzar a trabajar y tampoco recibió actualizaciones regulares en su capacitación;
  • Los guardaparques informan que trabajan en promedio más de 76 horas por semana, día y noche, por menos de USD $9 por día
  • El 59% no tiene acceso a dispositivos básicos de comunicación durante los patrullajes, mientras que el 45% paga por sus propios uniformes y el 35% compra sus propias botas;
  • Solo el 38% de los casados (75%) puede vivir con sus familias debido a limitaciones del trabajo tales como compromisos de tiempo, falta de infraestructura y transporte, además del peligro asociado a las condiciones de vida y trabajo.

"El problema que enfrentamos los guardaparques en nuestros patrullajes es la falta de equipo adecuado para realizar nuestro trabajo, como botas e impermeables", expresó un guardaparques que desea permanecer en el anonimato.

En vísperas de la próxima Conferencia sobre Comercio Ilegal de Vida Silvestre en Londres, WWF hace un llamado a los gobiernos para que revisen y aborden urgentemente las deficiencias que ponen en peligro la vida de los guardaparques y, como resultado, la naturaleza y la vida silvestre. La capacitación adecuada, incluyendo capacitación en primeros auxilios para todos los guardaparques, planes de tratamiento médico de emergencia, así como equipo y dispositivos adecuados de comunicación para trabajar en el campo, son algunos de los puntos que deben ser revisados con urgencia. Asimismo, es fundamental dotar a los guardaparques y a sus familias con un 100% de cobertura de seguro por lesiones graves y muerte. Los gobiernos, además, deben fomentar la confianza y mejorar las relaciones entre los guardaparques y los pueblos indígenas y las comunidades locales.