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Warmest Year on Record Brings Extreme Weather and Urgency to Act on Climate

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In response to data released today by NASA and the National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) declaring 2015 was the warmest year on record globally, World Wildlife Fund (WWF) issued the following statement from Director of Climate Science and Policy Integration Nicky Sundt:

“Volatility is becoming the new normal. More than ever before, climate extremes are being energized by global warming and its devastating consequences are impacting people and wildlife from the Arctic to the Amazon.

“We should expect the drivers of last year’s extreme weather events to continue impacting conditions into 2016. In the Arctic, sea ice is at near record low levels for this time of year, and record high ocean temperatures – reflecting both El Niño and global warming – will continue to drive climate extremes. In the Amazon, a decrease in winter rain will leave the region at increased risk for forest fires during the dry season – releasing massive levels of carbon into the atmosphere.

“Extreme events of the last year raise the urgency of slowing the pace of future climate change. We must quickly move toward a low carbon economy built on renewable energy sources like solar and wind, while taking steps to prepare the global community for the consequences of future warming.”


Declaración de Nicky Sundt, Director de Ciencia e Integración de Política Climática de World Wildlife Fund, en relación a los datos de la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) indicando que 2015 fue el año con temperaturas más altas a nivel mundial registradas en toda la historia:

“La volatilidad climática se está convirtiendo en lo habitual. Más que nunca, el clima extremo está siendo impulsado por el calentamiento global con consecuencias devastadoras, impactando tanto a los humanos como a la vida silvestre, desde el Ártico hasta el Amazonas”.

“Podemos predecir que los causantes de los eventos climáticos extremos del año pasado continuarán impactando las condiciones climáticas en el 2016. En el Ártico, el hielo marino está en el nivel más bajo registrado para esta época del año y las temperaturas oceánicas son también las más altas registradas, ambas condiciones ocasionadas por El Niño y por el calentamiento global. En el Amazonas, la disminución de lluvias aumenta la posibilidad de incendios forestales durante la época de sequía en la región, con lo cual se emitirían niveles masivos de carbono a la atmósfera”.

“Los eventos climáticos extremos del año pasado plantean la urgencia de frenar el ritmo del cambio climático. Debemos avanzar rápidamente hacia una economía baja en carbono y basada en fuentes de energías renovables como la solar y la eólica. Al mismo tiempo debemos tomar medidas que preparen a la comunidad mundial para las consecuencias del calentamiento a futuro”.