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WWF: In Rejecting KXL, Obama Builds Momentum toward Paris

In response President Obama’s decision to reject the Keystone XL pipeline, World Wildlife Fund (WWF) issued the following statement from Lou Leonard, vice president for climate change:

“When it comes to saying no to extracting fossil fuels from dirty tar sands, President Obama just dropped the mic. And he did it three weeks before Paris.

“More than 150 countries have made pledges to reduce emissions and we know these will get us about half of what we need to curb the worst impacts of climate change. Rejecting the pipeline makes it tougher to dig up tar sands that would only add more fossil fuels to the fire. This is the right move by the Obama Administration and we hope it continues the momentum we’re seeing to ratchet up climate ambition for Paris and beyond.

“The implications of building a pipeline go beyond climate change. It would have accelerated fragmentation of a globally important ecosystem, bisecting America’s last great swath of grassland. It would have degraded and fragmented wildlife habitat. It would have opened the door to accelerating oil and gas development and the potentially devastating impacts of pipeline spills. President Obama is right to reject Keystone XL.”

 

En respuesta a la decisión del Presidente Obama de rechazar el oleoducto Keystone XL, World Wildlife Fund (WWF, por sus siglas en inglés) publicó la siguiente declaración de Lou Leonard, Vice Presidente del Programa de Cambio Climático de WWF:


“Al rechazar la extracción de combustibles fósiles de arenas bituminosas, el Presidente Obama cerró su decisión con broche de oro. Y lo hizo justo tres semanas antes de las negociaciones climáticas de Paris”.
"Más de 150 países han anunciado sus compromisos para reducir emisiones y sabemos que éstos solo representan la mitad de lo que necesitamos para frenar los peores impactos del cambio climático. Rechazar la construcción del oleoducto hará más difícil desenterrar las arenas bituminosas que solo añadirían más combustibles fósiles al fuego. Esta es la decisión correcta por parte de la Administración de Obama y esperamos que continúe el impulso que estamos viendo de aumentar la ambición climática rumbo a Paris y más allá de Paris”.
"Las implicaciones de construir un oleoducto van más allá del cambio climático. Habría acelerado la fragmentación de un ecosistema global importante, dañando uno de los últimos grandes corredores de praderas en los Estados Unidos. Se habría degradado y fragmentado el hábitat de la vida silvestre. Habría abierto la puerta para acelerar el desarrollo de petróleo y gas, así como a los potenciales y devastadores impactos de los derrames del oleoducto. El Presidente Obama tomó la decisión más acertada al rechazar Keystone XL”.