El Cerrado

Es la sabana con mayor biodiversidad del mundo y hogar del 5% de los animales y plantas de todo el planeta.

Ipe Tree in the Cerrado

El Cerrado, ubicado principalmente en Brasil, nunca ha sido tan reconocido como su glamorosa vecina, la Amazonía. Sin embargo, es la sabana con mayor biodiversidad del mundo y hogar del 5% de los animales y plantas de todo el planeta.

Desde la década de 1950, la agricultura -y más recientemente, la rápida expansión de la producción de soya y carne de res- ha ocasionado la pérdida de aproximadamente la mitad de su vegetación nativa. Para 2030, se estima que el Cerrado perderá decenas de millones más de acres de vegetación nativa.

La vida silvestre y las comunidades rurales del Cerrado son las más afectadas. Esta sabana alberga alrededor de 200 especies de mamíferos, 860 especies de aves, 180 especies de reptiles, 150 especies de anfibios, 1,200 especies de peces y 90 millones de especies de insectos. Los osos hormigueros gigantes y los armadillos se encuentran entre sus 60 especies animales vulnerables, doce de las cuales están en crítico peligro de extinción. De sus más de 11,000 especies de plantas, casi la mitad no se encuentra en ningún otro lugar de la Tierra, y las comunidades locales dependen de muchas de ellas para la alimentación, medicinas y artesanías.

El Cerrado también es extraordinariamente importante como fuente de agua. De las doce principales regiones hidrológicas de Brasil, seis comienzan en el Cerrado, incluido el Pantanal, el humedal más grande del mundo. Nueve de cada 10 brasileños usan electricidad generada por el agua que se origina en la sabana del Cerrado.

Esta región también confina una gran cantidad de carbono, ya que sus pequeños árboles cuentan con sistemas de raíces profundas. Alrededor del 70% de la biomasa de este "bosque invertido" es subterráneo, y estudios recientes indican que puede retener alrededor de 118 toneladas de carbono por acre.

ESPECIES

Entre la gran diversidad de animales que viven en el Cerrado es posible encontrar lobos de crin, armadillos y osos hormigueros gigantes.

GENTE Y COMUNIDADES

Decenas de comunidades indígenas y tradicionales dependen del Cerrado. Hoy en día, la región está poblada por diversos grupos que incluyen descendientes de comunidades de esclavos (quilombolas), ganaderos de pequeña escala y comunidades dedicadas a la quiebra de nuez de palma babasú, entre otros grupos. Datos oficiales del gobierno han demostrado que la tasa de deforestación del Cerrado en los territorios indígenas es inferior a una quinta parte de la tasa en las áreas protegidas, lo cual indica que mantener la diversidad cultural está estrechamente vinculada a la conservación de la vida silvestre y vegetal.

AMENAZAS

EXPANSIÓN AGRÍCOLA INTENSA
Históricamente, la ganadería es una de las principales causas de conversión de las sabanas a tierras de cultivo, con un total de aproximadamente 150 millones de acres convertidos hasta la fecha. Si bien alguna vez se pensó que el Cerrado era inapropiado para la agricultura, las nuevas tecnologías y técnicas han permitido que la agricultura se propague rápidamente en los últimos 40 años. Desde el año 2000, la soya, junto con otros cultivos como el maíz, el algodón y la caña de azúcar, se ha expandido a extensas áreas.

La conversión del Cerrado continúa a un acelerado ritmo a medida que aumenta la producción de soya de Brasil. Si el cambio de vegetación continuara acorde las tasas de 2004, el ecosistema natural del Cerrado podría desaparecer en las próximas tres décadas. La parte occidental del estado de Bahía, por ejemplo, expandió su área de soya de casi 1 millón de acres a más de 2.4 millones de acres entre 1993 y 2002.

CAMBIO CLIMÁTICO
Al liberar el carbono almacenado en el suelo y en los árboles, y al disminuir la capacidad de la tierra para reabsorberlo, la deforestación estimula al cambio climático a nivel mundial. De hecho, la conversión de hábitat en el Cerrado, para dar paso a tierras de cultivo y pastos, ha generado por lo menos unas 275 millones de toneladas de gases de efecto invernadero por año, el equivalente a las emisiones de 53 millones de automóviles.

A nivel local, la pérdida de bosques y pastizales también tiene impactos negativos en el clima, lo que conlleva temperaturas más altas, menos lluvias, sequías prolongadas e incendios más frecuentes. Propiciado por factores globales y locales, se estima que el cambio climático disminuirá la productividad agrícola en Brasil hasta en un 17% a nivel nacional.

QUÉ ESTÁ HACIENDO WWF

WWF trabaja con una serie de sectores interesados: productores de soya y carne de res, comerciantes, marcas de productos de consumo y minoristas, instituciones financieras, gobiernos y la sociedad civil con el fin de eliminar la conversión de bosques y pastizales para la producción de soya y carne.

MERCADOS DE APROVECHAMIENTO

Las compañías que compran soya y carne de res, desde comerciantes hasta marcas de productos de consumo y cadenas de supermercados, tienen la capacidad de influir para impulsar una mejor producción. WWF está trabajando con estas compañías para desarrollar e implementar políticas de abastecimiento que eliminen la deforestación de sus cadenas de suministro originadas en el Cerrado.

A través de las mesas redondas sobre carne y soya, WWF está trabajando en las cadenas de suministro de productos básicos para desarrollar principios y criterios verificados por terceros que mejoren la sostenibilidad de la producción y minimicen el impacto en hábitats clave como el Cerrado.

MEJORANDO LA PRODUCCION
WWF trabaja con agricultores de soya y ganaderos para reducir los impactos de su producción en el Cerrado y para eliminar la necesidad de deforestar y convertir los suelos, incrementando la eficiencia y la productividad en las tierras que ya están en uso. De hecho, los productores de soya pueden rehabilitar y utilizar hasta 100 millones de acres de tierras marginales y degradadas en el Cerrado que ya han sido despejadas para la producción de soya, lo que permite un aumento del 170% en la producción de soya sin aumentar la pérdida de hábitat. El aumento de la productividad en los pastizales de Brasil en aproximadamente un 50% liberaría suficiente tierra para satisfacer la creciente demanda de carne y cultivos sin cortar un solo árbol.

Los programas piloto en ranchos ganaderos también demuestran la oportunidad para grandes mejoras. Al adoptar mejores prácticas de manejo de los rebaños y los pastos, Novo Campo redujo las emisiones de gases de efecto invernadero en un 90% por kilogramo de carne producida, aumentó su rentabilidad en un factor de seis y protegió los bosques y la vegetación nativa.

CREANDO INCENTIVOS FINANCIEROS
WWF está trabajando con instituciones financieras públicas y prestamistas privados e inversionistas para utilizar el poder del capital para impulsar prácticas de producción y abastecimiento ambientalmente sostenibles. Al usar herramientas de financiamiento o basar las tasas de interés en criterios de sostenibilidad, las instituciones financieras pueden protegerse del riesgo y al mismo tiempo proteger al Cerrado.