Crean el corredor más grande de conectividad en la Amazonia de Ecuador
Un importante logro para la naturaleza, los pueblos indígenas y la vida silvestre

© Esteban Barrera / CI Equador
El Gobierno de Ecuador, en colaboración con Conservación Internacional-Ecuador, WWF y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés), ha reconocido oficialmente una extensa área de bosque amazónico como un corredor de conectividad.
Este corredor está diseñado para facilitar la movilidad de especies frente al fraccionamiento de los ecosistemas y, al ser altitudinal, contribuye a la adaptación climática, permitiendo que la vida silvestre migre hacia elevaciones más frías a medida que aumentan las temperaturas globales.
Un corredor vital para la vida silvestre
Con una extensión de 316,323 ha (781,651 acres), el corredor Palora–Pastaza conecta el Parque Nacional Sangay con los territorios ancestrales de los pueblos indígenas Shuar, Achuar y Kichwa. Con altitudes que varían entre 400 y 1,700 m (1,175 y 5,600 pies), este corredor brinda rutas esenciales para que jaguares, tapires amazónicos, monos lanudos y otras especies se desplacen en busca de alimento, pareja y hábitat adecuado.
Liderazgo indígena y gobernanza local
Lo que distingue al corredor Palora–Pastaza es su enfoque de vinculación entre los ecosistemas fragmentados y los territorios de indígenas ancestrales. El 84% del corredor se superpone con territorios indígenas de comunidades Achuar, Kichwa y Shuar.
La planificación del corredor, que inició en 2023, fue resultado de un proceso participativo de consulta libre, previa e informada, en el que las comunidades indígenas decidieron incluir su territorio. Gobiernos provinciales, municipales y representantes comunitarios conforman ahora el grupo promotor que garantizará la sostenibilidad del corredor.
Paralelamente, un análisis conjunto realizado por Conservación Internacional-Ecuador y EcoCiencia-Kolibria identificó las rutas óptimas de migración de la vida silvestre, tomando en cuenta la cobertura forestal, la topografía y la presencia de carreteras.
Palora–Pastaza forma parte de proyecto Corredores de Conectividad Amazónica, liderado por el Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) de Ecuador y Conservación Internacional-Ecuador, con el apoyo de WWF y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).
A su vez este proyecto forma parte del Programa Paisajes Sostenibles de la Amazonía, financiado por el GEF y liderado por el Banco Mundial.
Esta iniciativa busca integrar políticas para el uso sostenible del suelo, la restauración ecológica y la protección de la biodiversidad de importancia global. WWF Ecuador, que ha trabajado en el entorno amazónico por más de dos décadas, celebra esta iniciativa como un modelo de conservación colaborativa y resiliente.
Este esfuerzo también fue posible gracias a Re:wild y su apoyo al fortalecimiento técnico e institucional del MAATE, en el marco de su compromiso con la Meta 3 del Marco Mundial de Biodiversidad.
Beneficios para las personas y la biodiversidad
- Más de 1,910 especies animales y 2,600 especies vegetales habitan este ecosistema.
- Entre las especies vulnerables destacan el jaguar, el oso hormiguero gigante, el tucán pico canalizado y el águila andina.
- 2,000 personas locales se beneficiarán directamente a través de programas de producción sostenible. El proyecto promoverá la conservación liderada por la comunidad mediante el establecimiento de escuelas de campo para promover el manejo de la tierra y proporcionando financiamiento y asistencia técnica para iniciativas de bioeconomía que proporcionen fuentes de ingresos.