Las redes de enmalle son trampas mortales para los delfines. Aquí 3 soluciones que estamos probando con las comunidades pesqueras.
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Callie Cho

© Chris Johnson
Estas redes quedan suspendidas bajo el agua como una pared de malla invisible de 30 metros de altura, atrapando indiscriminadamente a los animales marinos a su paso. Su longitud varía, pueden medir desde 200 metros hasta varios kilómetros en mar abierto. Se trata de las redes de enmalle, una de las principales amenazas para ballenas, delfines, marsopas, tortugas marinas y tiburones en todo el mundo.
Tanto la pesca industrial como la artesanal utilizan redes de enmalle en distintos grados, dirigidas a bancos de peces como el arenque, el jurel y las sardinas. Sin embargo, especies no objetivo también quedan atrapadas accidentalmente en estas redes, lo que se conoce como captura incidental.
Entre 1950 y 2018, se estima que las redes de enmalle destinadas a la pesca de atún mataron a 4 millones de cetáceos (ballenas, delfines y marsopas) solo en el océano Índico. En la parte superior del Golfo de California, en México, el uso intensivo de redes de enmalle ha diezmado la población de la vaquita marina, de la cual quedan menos de diez ejemplares hoy en día.
Sin embargo, las redes de enmalle también son importantes para el sustento de las comunidades pesqueras costeras, ya que son la herramienta más económica y eficaz para la pesca. No obstante, Michael Osmond, Oficial Superior de Programas de WWF-US, comenta que los pescadores tienen importantes incentivos para evitar la captura incidental.
“Las redes de enmalle son baratas y fáciles de usar”, señala. “Pero cuando las tortugas y los cetáceos quedan atrapados, se convierte en un problema para los pescadores porque tienen que liberarlos de la red y repararla. Esto puede llevar hasta un día, por lo tanto pierden mucho tiempo de pesca. Además, la calidad de la captura disminuye, lo que significa que obtienen menos dinero”.
WWF está trabajando con científicos y comunidades pesqueras locales, como en Perú e Indonesia, para probar nuevas formas de reducir la captura incidental mediante la colocación de objetos en las redes de enmalle. La idea general es hacer visibles las redes de enmalle, resaltándolas en el mapa submarino de los delfines mientras navegan por el mar.
1. Botellas de agua de plástico recicladas
Durante años, se ha incentivado a las pesquerías que utilizan redes de enmalle a colocar dispositivos acústicos en sus redes, un aparato que repele a los mamíferos marinos. Si bien son efectivos, comprar y mantener estos dispositivos puede resultar costoso para las pesquerías a pequeña escala. Por otro lado, las botellas de plástico —de las que se compran en cualquier tienda y se tiran— están por todas partes.
Los científicos ataron botellas recicladas a redes de enmalle en Brasil para probar si esto ayudaría a evitar que los delfines nariz de botella y los delfines franciscanos, una especie amenazada, quedaran atrapados. Los primeros resultados sugieren que esto redujo la captura incidental en un 85%.
Los delfines utilizan la ecolocalización para navegar y comunicarse. No pueden detectar las redes, pero cuando sus ondas sonoras chocan con una botella llena de aire, esta les proporciona información que les indica que están nadando hacia una barrera.
Piero Uceda, biólogo marino de WWF-Perú, está probando esta estrategia con los pescadores locales. En Perú, la pesca incidental causa la muerte de aproximadamente 20,000 cetáceos al año, siendo la marsopa de Burmeister y el delfín oscuro las especies más afectadas. Explica que las botellas se colocan a unos 50 metros de distancia, con solo un poco de arena en el fondo para mantenerlas erguidas bajo la superficie.
“Hay redes de enmalle muy grandes, de unos tres kilómetros de largo, y los pescadores las dejan allí durante unas 10 horas seguidas”, menciona. “Comenzamos a probar botellas de plástico en las redes de enmalle, y aunque aún no tenemos resultados, lo positivo es que los pescadores han aceptado participar en el proyecto. El diseño experimental ha sido muy participativo”.
2. Luces LED solares
La idea de colocar luces LED alimentadas por batería en las redes de enmalle existe desde 2011, cuando un equipo estadounidense ganó un premio en un concurso internacional de WWF de equipos inteligentes, que instaba a los participantes a diseñar innovadores equipos de pesca para reducir la captura incidental. El equipo demostró que luces de diferentes colores en las redes de enmalle atraían a los peces objetivo, pero ahuyentaban a las tortugas marinas.
Desde entonces, su trabajo se ha perfeccionado y ampliado, y los investigadores han descubierto que los tiburones, las rayas y las aves marinas también tienden a esquivar las luces. Un estudio de 2022 demostró que las redes de enmalle con luces redujeron la captura incidental de tortugas marinas en un 63% en general, y en un 95% para algunas especies de tiburones y rayas.
Sin embargo, aún no está claro hasta qué punto las luces ayudan a evitar que los cetáceos queden atrapados. Hasta ahora, los resultados son prometedores: un estudio de 2020 reveló que redujeron la captura incidental de delfines en una pesquería peruana de pequeña escala en casi un 71%.
Uno de los problemas es que las baterías deben reemplazarse con frecuencia, lo que genera residuos y costos adicionales para los pescadores locales. Ante esto, los investigadores están diseñando versiones operadas con energía solar que se recargan con la luz del sol, solucionando así el problema de la eliminación de baterías y la posible contaminación marina.
La bióloga marina de WWF-Indonesia, Ranny Yuneni, está probando estas luces solares para redes de enmalle con los pescadores locales. "Algunos pescadores las han estado usando para evitar la captura incidental de tortugas", dice. “Pero aún se están probando con cetáceos y necesitamos realizar más expediciones”.
3. Esferas acrílicas
Las esferas de plástico hechas de vidrio acrílico son increíbles reflectores del sonido bajo el agua. Los científicos han estado trabajando con pescadores para colocar estas esferas acrílicas en las redes de enmalle y probar si reducen la captura incidental sin afectar la cantidad de peces objetivo que capturan. La idea surgió de otro concurso de WWF de artes de pesca inteligentes, con sede en Indonesia.
Las esferas acrílicas son pequeñas, reflejan el sonido desde todas las direcciones y no se hunden ni flotan, sino que permanecen suspendidas bajo el agua. Para los delfines y las marsopas, podrían ser un excelente sistema de alerta: un delfín podría detectar las esferas altamente reflectantes con su ecolocalización y evitar la red.
En 2024, los investigadores probaron si las redes de enmalle equipadas con esferas acrílicas afectaban la cantidad de bacalao del Atlántico que capturaban los pescadores en el Báltico occidental. No encontraron diferencias significativas en la captura objetivo entre las redes de enmalle con esferas acrílicas y las que no las tenían. Este es un factor esencial si queremos que los pescadores adopten esta medida. Ranny está trabajando con científicos y pescadores en el estrecho de Bali, Indonesia, para probar las esferas acrílicas.
“La mayoría de los pescadores sienten curiosidad por ellas”, afirma. “Les estamos ofreciendo soluciones para las redes que se les rompen. Colaboramos con líderes del sector y mantenemos buenas relaciones con capitanes para realizar pruebas próximamente”.
Una oportunidad global
Abordar la amenaza de la captura incidental requiere un enfoque global coordinado entre gobiernos y el sector pesquero. En algunas regiones, esto implica la prohibición total de las redes de enmalle. Por ejemplo, las redes de enmalle comerciales se están eliminando gradualmente en la Gran Barrera de Coral de Australia y en California.
En algunas comunidades pesqueras costeras, reducir la letalidad de las redes de enmalle es un enfoque más viable. Estos tres casos de estudios sobre medidas de mitigación emergentes se perfilan como un importante salvavidas para la fauna local en zonas críticas de captura incidental en Perú e Indonesia.
Michael Osmond explica que WWF se centra actualmente en estos dos países porque Indonesia cuenta con una de las flotas pesqueras de redes de enmalle más grandes del mundo, y Perú tiene una de las tasas más altas de captura incidental de cetáceos a nivel mundial.
“Mitigar la captura incidental en las redes de enmalle es algo en lo que se ha estado trabajando durante años”, concluye. “Además, podemos usar el poder de nuestra red global para buscar nuevas e innovadoras ideas”.