Protejamos la Amazonía y los bosques tropicales
Tu seguridad financiera, los alimentos que llegan hasta tu mesa y la estabilidad de tu comunidad dependen de bosques tropicales saludables. Sin embargo, los bosques que permiten que esto sea posible están desapareciendo a un ritmo alarmante.
Tan solo en 2024, los bosques tropicales perdieron un 80% más de selva primaria en comparación con el año anterior. Y cuando los bosques desaparecen, su destrucción desencadena una serie de cambios que afectan la vida a nivel local y mundial.
Los líderes reunidos en la COP30 tienen la oportunidad de impulsar acciones transformadoras. La naturaleza nos necesita ahora para proteger los bosques tropicales que hacen posible nuestra vida.

© Zig Koch / WWF
A los líderes de la COP30 y la Secretaría de la CMNUCC:
Los bosques albergan la mayor parte de la diversidad de vida terrestre del mundo; sin embargo, se encuentran bajo una tremenda amenaza. Nos quedan menos de cinco años para cumplir el compromiso global de detener y revertir la deforestación para 2030. Como ciudadano del mundo, hago un llamado a los líderes de la COP30 para que tomen medidas transformadoras que protejan los bosques tropicales del planeta, incluyendo:
- Una decisión vinculante en la COP30 que incluya el compromiso de detener y revertir la deforestación y la conversión de ecosistemas para 2030, con un marco de acción claro y cuantificable.
- Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) revisadas, alineadas con el límite de 1.5 °C, con metas específicas, cuantificables y financiadas para los bosques y la biodiversidad. Actualmente, menos de la mitad de los países con bosques abundantes incluyen metas de mitigación específicas para los bosques en sus NDC, y solo el 4% menciona cadenas de suministro libres de deforestación.
- Aumentar los flujos financieros para la conservación y restauración de los bosques tropicales, incluyendo la inversión y el apoyo al nuevo Fondo para los Bosques Tropicales para Siempre (TFFF, por sus siglas en inglés) para detener y revertir la deforestación. Al menos el 20% de los pagos del TFFF por desempeño deben destinarse directamente a los pueblos indígenas y las comunidades locales. Además, los casi 2 billones de dólares en subsidios perjudiciales deben redirigirse hacia incentivos que preserven los bosques y otros ecosistemas críticos.
- Las empresas deben rendir cuentas sobre sus compromisos actuales para eliminar la deforestación y la conversión de hábitats naturales de sus cadenas de suministro. La expansión agrícola impulsa el 90% de la deforestación mundial y, en algunas regiones, está estrechamente vinculada a la tala, la minería y el comercio ilegales. La COP30 debe marcar el inicio de la implementación real de cadenas de suministro legales y sin deforestación, con trazabilidad y verificación sólidas.
- Es fundamental garantizar la participación efectiva de las comunidades locales en la planeación e implementación de políticas y la toma de decisiones en las regiones de bosques tropicales, garantizando la aplicación del consentimiento libre, previo e informado. La gobernanza inclusiva y la cogestión de los territorios pueden mantener la salud de los ecosistemas, las economías y la seguridad humana.
Los líderes reunidos en la COP30 deben enviar un mensaje sin equivocaciones: los bosques sanos son esenciales para la salud, la seguridad y el bienestar humanos. La transición hacia sistemas energéticos, alimentarios y financieros seguros y resilientes debe acelerarse, al mismo tiempo que se conserva y restaura la naturaleza a gran escala.
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(continuar en inglés)