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WWF

Rastreando bonobos en estado silvestre

Coexistencia, oportunidad y conservación en el Parque Nacional Salonga

A bonobo looks down from its perch in a tree inside Salonga National Forest in the DRC

© WWF-DRC

Son las 5 de la mañana en los bosques del Parque Nacional Salonga y un equipo especializado en rastrear bonobos se moviliza para adentrarse en la selva. ¿Su objetivo? Encontrar a los bonobos en sus nidos y, una vez localizados, seguir a estos extraordinarios primates durante todo el día, sin causarles estrés ni ahuyentarlos.

Durante los últimos 18 meses, un equipo de ocho rastreadores ha seguido la misma rutina diaria. Su delicado enfoque, basado en la paciencia y la repetición, está empezando a dar frutos: ahora pueden acercarse mucho más a los bonobos durante periodos prolongados, observar sus interacciones sociales y recopilar valiosos datos sobre el comportamiento individual, incluyendo fotografías y videos. Pronto, los rastreadores esperan poder seguir a los bonobos desde el amanecer hasta el anochecer.

¿Qué significa la habituación?

El rastreo es un paso fundamental para la habituación de los bonobos, un proceso que consiste en lograr que un animal se sienta cómodo en presencia de los seres humanos. ¿Por qué habituar a los bonobos u otros primates en estado silvestre? Porque la habituación facilita la labor de los investigadores y abre las puertas al ecoturismo, permitiendo a los visitantes observar a estos animales de una manera segura tanto para los humanos como para la vida silvestre. Los bonobos se sienten tranquilos, mientras que los humanos mantienen la distancia y cumplen con los protocolos —como el uso de mascarillas— que protegen a los bonobos de las enfermedades humanas.

El turismo sostenible de vida silvestre genera oportunidades de empleo para las comunidades locales, contribuye a mantener intactos los ecosistemas forestales y recauda fondos para la conservación, protegiendo así a los bonobos y sus hábitats a largo plazo.

Un método de tres pasos

Salonga es el parque forestal más grande de África y alberga cerca del 40% de la población mundial de bonobos. El Proyecto de Habituación de Bonobos, establecido por WWF en 2023, tiene como objetivo fomentar la coexistencia entre los bonobos y los seres humanos, así como crear oportunidades para el turismo centrado en los bonobos en la región.

Antes de que comenzara el proyecto, los bonobos eran localizados únicamente a través de sus vocalizaciones. Cualquier encuentro con humanos terminaba con bonobos en pánico y huyendo. Hoy en día, los animales son observados durante horas continuas y se muestran visiblemente menos estresados, más curiosos y cada vez más tolerantes ante la presencia humana. El secreto del éxito reside en tres pasos clave: identificar y comprender los grupos y subgrupos de bonobos; fortalecer las habilidades de los rastreadores en técnicas de habituación; y establecer un clima de confianza duradero.

Ocho datos sobre los bonobos

  1. Los bonobos son los únicos grandes simios liderados por hembras.
  2. La sociedad de los bonobos es igualitaria: forman estructuras sociales y alianzas sofisticadas para generar paz y cooperación.
  3. Los chimpancés y los bonobos están más estrechamente emparentados con los humanos que con los gorilas.
  4. Los bonobos son uno de los cuatro grandes simios: una especie distinta de los chimpancés, los gorilas y los orangutanes.
  5. Por lo general, los bonobos son más pequeños, más esbeltos y de pelaje más oscuro que los chimpancés, y no fueron identificados como una especie distinta hasta 1929.
  6. Priorizan las relaciones sociales y son conocidos como el "simio que hace el amor, no la guerra", ya que eligen el sexo por encima de la agresión. Además, son bisexuales por naturaleza y disfrutan del comportamiento sexual no solo con fines de copulación.
  7. Las hembras de bonobo dan a luz a una sola cría cada cuatro o seis años (a veces con intervalos aún mayores) y, posteriormente, amamantan a sus retoños durante un máximo de cinco años. Como resultado, las poblaciones de bonobos no se recuperan con rapidez, dado que no se reproducen a un ritmo acelerado.
  8. A diferencia de los chimpancés y los gorilas, los bonobos no tienen que competir por el alimento con otros primates. Al habitar al sur del río Congo, quedan separados de los demás simios que viven al norte de dicho río.

Conociendo a los bonobos

Los bonobos, al igual que los chimpancés, son los parientes vivos más cercanos del ser humano, compartiendo el 98.7% del ADN humano. Viven en comunidades complejas que, a diferencia de las de otros primates, están lideradas por hembras y a menudo se dividen en subgrupos para realizar ciertas tareas, como buscar frutos durante la estación seca.

Para los científicos, el número de subgrupos y la remota ubicación de estos primates convierten la determinación del número de individuos y de su composición social en un gran desafío. Sin embargo, gracias a una observación minuciosa, los rastreadores de Salonga han identificado un grupo principal y varios subgrupos de individuos dentro del parque, lo que permite realizar un seguimiento diario.

“Cuando una familia entera se acostumbra a la presencia de los humanos, resulta más fácil integrar a otros individuos en el grupo (ya habituado)”, afirma Elisabeth Bru, primatóloga que trabaja en el Programa de Habituación de Bonobos, “ya que los bonobos imitan el comportamiento de sus congéneres que ya están habituados”.

an infant bonobo peers out from foliage in Salonga National Park
Una cría de bonobo en el Parque Nacional de Salonga

© naturepl.com / Theo Webb / WWF

Resultados alentadores

Estos avances en la habituación allanan el camino hacia un turismo responsable, centrado en la conservación y el respeto por los animales. Actualmente se está construyendo infraestructura turística —alojamientos, restaurantes y oficinas— en la región de Salonga. Se trata de otro paso sustancial hacia un futuro que beneficie tanto a la población de bonobos, que se encuentra en peligro de extinción, como a las comunidades locales.