Saltar al contenido principal
WWF

Un santuario en la costa caribeña del Chocó, en Colombia, amplía su área de conservación a más de 220 mil acres

La expansión triplica el área cogestionada por las comunidades afrocolombianas, ubicación crítica de playas de anidación para las tortugas laúd.

A leatherback sea turtle digs a nest on the beach under a rising sun as Everildys Cordoba, local leader of Cocomasur, looks on
Desde una distancia segura, Everildys Córdoba, líder local de Cocomasur, observa cómo una tortuga laúd cava su nido.

© Fílmico Colombia/WWF-US

El Santuario de Fauna y Flora Acandí, Playón y Playona, ubicado en la región del Golfo del Darién, en la frontera con Panamá, ha ampliado su área de conservación hasta San Francisco y Cabo Tiburón, de 64 mil acres (26.2 mil ha) a 220 mil acres (89.2 mil ha) adquiriendo ahora el nombre de Santuario de Fauna y Flora Acandí, Playón, Playona, San Francisco y Cabo Tiburón. Esta ampliación permitirá proteger más especies y ecosistemas, así como contribuir a conservar los usos costumbres y tradiciones del Pueblo Negro, en el marco de los objetivos de conservación del área, del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Colombia y del Programa Herencia Colombia (HECO).

Este Santuario es reconocido por contar con uno de los ecosistemas más diversos y productivos del planeta, así como por proteger una de las playas de anidación más grande en el mundo de la Tortuga Caná (Dermochelys coriacea). Aquí se encuentra una combinación única de arrecifes de coral, manglares y humedales costeros, que albergan una gran variedad de especies marinas y costeras.

An aerial view of Acandí, Playón and Playona Wildlife Sanctuary, showing glimmering blue water and forest-covered mountains
El Santuario de Vida Silvestre Acandí, Playón y Playona.

© Fílmico Colombia/WWF-US

Two fishers in a small wooden boat manage nets close to shore with a beach and forest-covered hill in the background
Pescadores trabajando en Acandí, Chocó, Colombia.

© Fílmico Colombia/WWF-US

“Esta ampliación es más que un área enorme en el mapa. Es un instrumento concreto de protección de ecosistemas marino-costeros estratégicos en la frontera con Panamá y demuestra que es posible pactar modelos de conservación con las personas que cuidan y con quienes promueven oportunidades para el ecoturismo en Acandí”

—Luisz Olmedo Martínez Zamora, director de Parques Nacionales Naturales de Colombia

Uno de los aspectos más relevantes de este santuario es su Esquema de Manejo Conjunto, en el cual interactúan para la toma de decisiones Parques Nacionales Naturales (PNN) de Colombia y los Consejos Comunitarios de Cocomanorte, Cocomaseco y Cocomasur. Este esquema de manejo tiene como objetivo proteger los valores naturales y culturales de la región, así como preservar los territorios colectivos de las comunidades negras que habitan en la zona y sus prácticas tradicionales.

A portrait of a green iguana showing the texture of its grayish green scales, eyes, and mouth
Una iguana verde en Capurganá, Chocó, Colombia.

© Fílmico Colombia/WWF-US

“Cuando su mano bajó la firma, la Tortuga Caná respiró más hondo en La Playona. Sintió que su playa no era orilla: era casa, ley y territorio blindado. Porque cuidar la Caná es cuidar el agua, el manglar y la palabra de los mayores”

—Emigdio Pertuz, representante legal de Cocomanorte

Jaime Olivo Gutiérrez, community member, part of the sea turtle monitoring group, and staff of Natural National Parks of Colombia, monitors a sea turtle at night using a headlamp with a red light
Jaime Olivo Gutiérrez, miembro de la comunidad que forma parte del grupo de monitoreo de tortugas marinas y trabaja en Parques Nacionales Naturales de Colombia, ayuda a una tortuga laúd que está anidando.

© Fílmico Colombia/WWF-US

El Santuario de Acandí, Playón y Playona, fue declarado como área protegida el 19 de diciembre de 2013. Con la ampliación de esta área marina se triplica el área de protección y se refuerzan los objetivos de conservación que mejoraran significativamente su capacidad de gestión para preservar la naturaleza al integrar nuevos valores naturales y culturales.

Entre los beneficios de esta ampliación destaca la protección de especies emblemáticas para las comunidades locales por el significado social y cultural como son las tortugas marinas, incluyendo las tortugas caná (Dermochelys coriacea), carey (Eretmochelys imbricata), verde (Chelonia mydas) y cabezona (Caretta caretta).

Everildys Cordoba, Cocomasur community council leader in Acandí, Chocó, Colombia, wears a green shirt and stands in front of a large map.
Everildys Córdoba, líder del consejo comunitario de Cocomasur, hace una presentación en Acandí, Chocó, Colombia.

© Fílmico Colombia/WWF-US

“Este plan de manejo se convierte en la brújula para orientar las acciones de conservación, fortalecer el cuidado de las especies y consolidar el compromiso de las comunidades y las instituciones con esta área protegida”

—Efraín Ballesteros Garcés, representante legal de Cocomaseco

Una oportunidad en medio de retos

Como muchas áreas naturales en Colombia, este santuario enfrenta amenazas diversas, como la deforestación, la cadena del narcotráfico, la pesca no responsable e insostenible y la contaminación por plásticos, además de impactos del cambio climático y pérdida de playas.

Con el fin de afrontar estos retos, la ampliación del área marina protegida se incluye dentro del Programa HECO lo cual permitirá asegurar la conservación y financiamiento a largo plazo a través del fortalecimiento del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP), la generación de paisajes sostenibles como espacios de inclusión y construcción de paz, y la promoción del bienestar y desarrollo humano en el contexto del cambio climático.

WWF ha desempeñado un papel fundamental en el proceso de ampliación del Santuario de Fauna y Flora Acandí, Playón, Playona, San Francisco y Cabo Tiburón, colaborando en la definición técnica de la propuesta, facilitando el diálogo y acercamiento con los consejos comunitarios y respaldando la coordinación del proceso por parte de PNN y las diferentes autoridades involucradas. WWF también ha apoyado la estrategia de sostenibilidad técnica y financiera a largo plazo del Santuario, promoviendo la participación de diferentes aliados para adelantar acciones de restauración ecológica, promoción del turismo de naturaleza y etnoturismo y el fortalecimiento de acciones de investigación y monitoreo en conjunto con PNN y los consejos comunitarios.

WWF reitera su agradecimiento a los tres Consejos Comunitarios de COCOMANORTE, COCOMASECO y COCOMASUR, y reconoce su compromiso y liderazgo en la protección del territorio marino y costero del Golfo del Darién. Este logro es, ante todo, el resultado de años de trabajo, conocimiento y defensa del territorio por parte de las comunidades negras de Acandí.

“Esta ampliación representa el resultado de más de diez años de trabajo conjunto con las comunidades de Acandí, las autoridades ambientales y actores clave para la gestión transfronteriza, para proteger las tortugas marinas, su proceso migratorio y los ecosistemas estratégicos de la región”

—Sandra Valenzuela, directora de WWF-Colombia