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WWF

¿Cuál es la relación entre El Niño y el cambio climático?

El cambio climático influye directamente en El Niño, intensificando y aumentando la frecuencia de fenómenos perjudiciales; en particular, incrementa la frecuencia del blanqueamiento de los corales en las islas Galápagos.

Colorful creatures under the sea

© Antonio Busiello

Puntos clave

  • El Niño es un ciclo climático natural del océano Pacífico. Calienta el agua oceánica y altera los patrones meteorológicos en todo el mundo.
  • El cambio climático está empeorando los impactos de El Niño, intensificando el blanqueamiento de los corales, incrementando las inundaciones y perturbando las actividades pesqueras.
  • WWF ayuda a las personas y a la naturaleza a adaptarse. Trabajamos para fortalecer la resiliencia de las comunidades reduciendo los riesgos para la pesca y restaurando los manglares.

¿Qué es El Niño?

El fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS o ENSO, por sus siglas en inglés) es un ciclo oceánico-climático que ocurre de forma natural en el océano Pacífico. Las condiciones oceanográficas están estrechamente ligadas a los vientos alisios, de los que han dependido los navegantes durante miles de años. Los episodios de El Niño —la fase “cálida” del ciclo ENOS— comienzan cuando los vientos alisios del Pacífico, que normalmente “empujan” las aguas superficiales hacia el oeste hasta acumularlas cerca de Indonesia, se debilitan. Esto permite que una masa de agua tropical cálida se desplace hacia el Pacífico central. Dicha masa de agua cálida inhibe el afloramiento de aguas profundas, frías y ricas en nutrientes a lo largo de la costa de Sudamérica. Este cambio en las aguas del Pacífico repercute en todo el sistema global océano-atmosférico, provocando alteraciones meteorológicas en todo el planeta.

¿De dónde proviene el nombre?

El nombre "El Niño" fue acuñado por pescadores peruanos que, hace siglos, observaron un cambio distintivo en el clima y la temperatura del océano durante la época navideña; el nombre completo que daban al fenómeno era “El Niño de Navidad”, en referencia a dicha festividad. Los episodios de El Niño se alternan con los de La Niña, caracterizados por vientos más fuertes sobre el Pacífico, temperaturas del agua más bajas y un afloramiento más intenso en el Pacífico oriental.

¿Cómo afecta el cambio climático a El Niño?

Al combinarse con el cambio climático, los episodios de El Niño dificultan aún más las condiciones de vida. Nuestro clima global ya registra temperaturas elevadas, y el calentamiento provocado por El Niño en el océano Pacífico ejerce una presión adicional sobre la vida silvestre, las personas y la infraestructura. Nuevas investigaciones1 también parecen indicar que el cambio climático está influyendo directamente en El Niño al intensificarlo y al aumentar la frecuencia de sus episodios; en particular, está incrementando la frecuencia del blanqueamiento de corales en torno a las islas Galápagos2. Los corales son resilientes y pueden recuperarse del blanqueamiento, pero solo si la temperatura del agua desciende y se mantiene baja durante periodos prolongados. Cuanto más a menudo se produce el blanqueamiento, resulta más difícil que se recuperen los corales, la fauna marina y las personas que dependen de los ecosistemas marinos.

¿Qué está sucediendo este año?

Map of the earth showing sea surface temperatures on Sept 10, 2026

© NOAA

El episodio actual de El Niño comenzó en junio de 2026 y ya está batiendo récords. El análisis de los datos de temperatura oceánica de agosto reveló que fue el mes más cálido jamás registrado. El récord anterior se había establecido apenas un mes antes, en julio de ese mismo año. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) prevé que el fenómeno de El Niño de este año alcance niveles “muy fuertes” —la categoría más alta para estos eventos—, lo cual ocurre cuando las temperaturas del océano Pacífico aumentan 3.6 °F (2 °C) o más. Este aumento de temperatura puede resultar catastrófico para la fauna marina.

¿Por qué El Niño debería preocuparte?

Aunque sus efectos se perciben con mayor intensidad en las costas de países del Pacífico oriental, como Ecuador y Perú, el alcance de El Niño es mucho mayor. Algunas regiones del mundo, incluyendo Estados Unidos, sufren lluvias más intensas y huracanes, mientras que otras, como la India y el Cuerno de África, pueden padecer sequías severas. La fauna marina también puede verse gravemente afectada y desplazarse hacia aguas más frías, siempre que sea posible. Esta alteración de los patrones meteorológicos regulares puede provocar crisis agrícolas y pesqueras, elevar los precios de los alimentos y perjudicar a la fauna silvestre y sus hábitats.

¿Qué ha ocurrido con El Niño anteriormente?

Los episodios anteriores de El Niño han ocasionado diversos tipos de devastación en todo el mundo. En los alrededores de las islas Galápagos, Ecuador, las olas de calor provocadas por El Niño han provocado el blanqueamiento masivo de corales y la muerte de iguanas marinas y leones marinos. El hábitat adecuado para los peces puede cambiar: en algunos casos se reduce a zonas más pequeñas y cercanas a la costa, mientras que en otros obliga a los peces a desplazarse a mayores profundidades. Las flotas pesqueras mundiales sufren perturbaciones, y la probabilidad de conflictos por las poblaciones de peces se triplica durante los episodios de El Niño3, lo que aumenta las tensiones geopolíticas, amenaza la sostenibilidad ambiental e incrementa el riesgo de conflictos entre estados y naciones. Los conflictos socavan la confianza, la gobernanza y la seguridad humana y alimentaria.

¿Cuánto dura El Niño?

Los episodios de El Niño suelen durar alrededor de un año, mientras que los de La Niña pueden prolongarse hasta cuatro. Sin embargo, la recuperación económica y biológica tras un episodio de El Niño puede extenderse mucho más tiempo, dependiendo de la intensidad del fenómeno. El último episodio de El Niño tuvo lugar entre 2023 y 2024 y fue calificado como “moderado” por la NOAA.

¿Qué está haciendo WWF?

A large net full of tuna is lifted up on a dock

© Antonio Busiello / WWF-US

Man holding mangrove branch

© NICK RILEY/WWF-MADAGASCAR

El fenómeno de El Niño se ha convertido en una fuente de preocupación a nivel mundial; sin embargo, WWF trabaja para fortalecer la resiliencia y ayudar tanto a las personas como a la vida silvestre a adaptarse a las condiciones climáticas extremas.

  • Nuestra plataforma Oceans Futures utiliza datos relacionados con conflictos pesqueros —como los observados durante episodios anteriores de El Niño— para identificar riesgos a futuro relacionados con el clima y la pesca, y así trabajar para prevenirlos antes de que ocurran.
  • Los bosques de manglar protegen a las personas y a la infraestructura frente a fenómenos meteorológicos como el oleaje extremo y los huracanes. Desde hace más de una década, WWF colabora con comunidades costeras para proteger y restaurar estos ecosistemas en México, Colombia, Ecuador y otras partes del mundo.

Si bien los océanos resistirán los efectos de El Niño, solo mediante la colaboración y el apoyo conjunto de los gobiernos, el sector privado y las comunidades locales podremos minimizar sus impactos.