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Castor
El castor uno de los roedores más grandes del mundo. Es un animal semiacuático robusto. Actualmente, existen dos especies reconocidas: el castor euroasiático y el castor norteamericano. El castor norteamericano es originario de Estados Unidos, Canadá y el norte de México, y habita en diversos hábitats de agua dulce, como ríos y humedales. Es conocido por construir represas y se le considera ingeniero de su ecosistema.
En el siglo XIX se capturaba a gran escala debido a la alta demanda europea de pieles de castor para la confección de ropa de lujo. Como resultado, su población se desplomó de decenas de millones de individuos a tan solo 100,000 a principios del siglo XX.
Gracias a las iniciativas de reintroducción y conservación, al reconocimiento de la importancia de la especie y a las iniciativas de coexistencia entre humanos y castores, la población de castores se ha recuperado y la especie ya no corre peligro de extinción.
Aspectos generales
- Estado Ver categorías y descripciones del estado
- Preocupación menor
- Población
- 10 millones-15 millones
- Nombre científico
- Castor canadensis
- Peso
- Hasta 70 lb (32 kg)
- Longitud
- Hasta 4 pies (1.2 m)
- Hábitats
- Ecosistemas de agua dulce como humedales, arroyos, ríos, estanques y lagos.
¿Por qué son importantes?
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Los castores son reconocidos como una “especie clave” e “ingenieros de sus ecosistemas” debido a la forma en que mejoran sus paisajes construyendo represas.
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Los castores utilizan sus represas para diversos propósitos, entre ellos ampliar su hábitat, almacenar alimentos para el invierno y protegerse de los depredadores.
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Estas represas no solo benefician a los castores sino que también contribuyen a su ecosistema. Las represas de castores alentan el flujo del agua, lo que ayuda a prevenir la erosión y las inundaciones.
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La disminución del flujo de agua también da lugar a más humedales, cuyos sedimentos ricos en nutrientes favorecen el crecimiento de plantas y con ello el aumento de refugios para la vida silvestre y agua más limpia.
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Los humedales donde habitan los castores absorben y almacenan más de 470,000 toneladas de carbono al año, lo que nos ayuda a combatir los efectos del cambio climático.
Amenazas para los castores

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La mayor amenaza moderna para los castores es la intolerancia de los humanos y la pérdida de hábitat. Tras el desplome de la población de castores en Norteamérica a principios del siglo XX debido a su captura, los humanos desviaron el agua de arroyos y ríos para riego y convirtieron tierras que antes eran humedales, debido a la presencia de represas creadas por castores, en tierras agrícolas. Ahora, a medida que la población de castores se recupera, y a pesar de los numerosos beneficios que brindan, aún son víctimas de trampas letales por parte de personas que los consideran una molestia debido a problemas de inundaciones y daños a los árboles.
Afortunadamente, existen soluciones no letales que a menudo pueden resolver estos problemas, como la instalación de un dispositivo de flujo que controla el nivel del agua en los estanques creados por los castores para evitar daños por inundaciones y permitir que los castores se queden. Las personas también pueden proteger los árboles que no desean que los castores talen con cercas metálicas alrededor de los troncos. Cuando compartimos el espacio con los castores, las comunidades, así como las especies nativas, se benefician de una mejor calidad del agua, mayor biodiversidad, protección contra desastres y mucho más.
¿Qué está haciendo WWF para proteger a los castores?

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Desde Nuevo México y más allá de Montana, WWF apoya iniciativas destinadas a preservar las poblaciones de castores y revitalizar hábitats críticos de agua dulce.
Pastizales resilientes a la sequía
Junto con ganaderos, comunidades locales y organizaciones sin fines de lucro, la Iniciativa de Ganadería Sostenible de WWF (SRI, por sus siglas en inglés) está trabajando para lograr la resiliencia a la sequía en las Grandes Planicies del Norte. WWF sigue el ejemplo de los castores para restaurar humedales degradados, tanto para la vida silvestre como para las personas que consideran este entorno su hogar.

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WWF colabora directamente con ganaderos locales para instalar estructuras de baja tecnología en arroyos degradados de los ranchos en las Grandes Planicies del Norte. Estas estructuras son una de las principales herramientas utilizadas en un método llamado restauración basada en procesos de baja tecnología. Las represas análogas similares a las de los castores son un ejemplo de estructura de baja tecnología. Están hechas de materiales naturales como madera, ramas y barro, construidas a mano e instaladas en arroyos donde los castores ya no prestan sus servicios ecosistémicos naturales que ayudan a mantener los humedales saludables y prósperos.
Imitando los servicios ecosistémicos que los castores antiguamente proporcionaban a gran parte del oeste, estas estructuras pueden ayudar a alentar el flujo del agua para recargar los niveles freáticos, reconectar las llanuras aluviales, mantener un hábitat ribereño saludable y frenar los efectos negativos de la erosión. Todos estos beneficios, en conjunto, pueden tener un impacto a escala en los ecosistemas de pastizales.
Desde 2022, WWF se ha dedicado a esta iniciativa, implementando estas técnicas de restauración en 17 ranchos e impactando aproximadamente más de 500 acres (200 ha) de arroyos y humedales degradados de praderas en las Grandes Planicies del Norte. El equipo de SRI ha incluido la restauración basada en procesos de baja tecnología en sus planes estratégicos para 2030 y 2035, demostrando su dedicación a esta importante labor que contribuirá a la salud de los arroyos en la región durante muchos años.
La visión a largo plazo de este proyecto es la de lograr arroyos más saludables dentro de los pastizales, donde corredores de vegetación próspera y suelos saturados de agua sirvan de refugio contra la sequía y los incendios forestales. Estos refugios podrían brindar una estabilidad muy necesaria en un entorno cada vez más impredecible para todas las especies de las grandes planicies, incluidos los humanos, las aves y, por supuesto, los castores.
Conservando el río Grande
El río Grande (río Bravo) cuenta con una extraordinaria biodiversidad: supera al Parque Nacional de Yellowstone en especies de mamíferos, al Desierto de Sonora en variedades de reptiles y a los Everglades de Florida en diversidad de aves. Sorprendentemente, casi la mitad de sus especies de peces son endémicas, únicas en el mundo. Sin embargo, esta vital vía fluvial estadounidense está en peligro.
En colaboración con Finish, WWF trabaja para proteger y reponer el suministro de agua del río Grande mediante la innovación y la concienciación. Inspirados por el castor, un animal nativo del río Grande, los expertos de WWF han utilizado sus represas como modelo para crear estructuras artificiales, llamadas represas análogas similares a las de los castores, que imitan los beneficios de las presas naturales creadas por los castores.