© KristyBly / WWF
Hurón de patas negras
Las poblaciones del hurón de patas negras, especie que alguna vez se creyó extinta a nivel mundial, están recuperándose poco a poco. Durante los últimos treinta años, los esfuerzos conjuntos de muchas dependencias estatales y federales, zoológicos, tribus nativas americanas, organizaciones de conservación y propietarios privados le han dado al hurón de patas negras una segunda oportunidad para sobrevivir.
Actualmente, los esfuerzos de recuperación han ayudado a restaurar la población de los hurones de patas negras, alcanzando alrededor de 300 individuos en América del Norte.
Aunque se ha logrado bastante en torno a la recuperación del hurón de patas negras, la pérdida de hábitat y las enfermedades siguen siendo las mayores amenazas para esta especie que se considera en peligro de extinción.
Aspectos generales
- Estado Ver categorías y descripciones del estado
- En peligro
- Población
- Aproximadamente 495 en estado silvestre
- Nombre científico
- Mustela nigripes
- Peso
- 1.5-2.5 libras (0.7-1.3 kg)
- Longitud
- 18-24 pulgadas (45-60 cm)
- Hábitats
- Pastizales
¿Por qué son importantes?
© WWF-US/Clay Bolt
El hurón de patas negras es uno de los mamíferos más amenazados de América del Norte y es la única especie nativa de hurón en el continente. Su recuperación en la naturaleza es representativa del estado de salud del ecosistema de pastizales del que depende para sobrevivir.
Amenazas para el hurón de patas negras

© Steve Morello / WWF-US
La pérdida de hábitat y las enfermedades no nativas amenazan la recuperación del hurón de patas negras. El hurón depende completamente de la presencia de los perritos de la pradera y sus colonias para alimentarse, refugiarse y criar a sus pequeños. Sin amplios sitios de reintroducción y sin protección contra las plagas, la recuperación total del hurón de patas negras sigue siendo difícil.
¿Qué está haciendo WWF para proteger el hurón de patas negras?

© Clay Bolt / WWF-US
Restaurando las poblaciones del hurón de patas negras
Quince hurones de patas negras fueron liberados en colonias de perritos de las praderas en la reserva de Fort Belknap en septiembre de 2015.
El hurón de patas negras se reintrodujo por primera vez en la reserva en 1997, pero un brote de peste silvestre arrasó los sitios de liberación en 1999 y diezmó las poblaciones de hurones y perritos de la pradera, el principal alimento del hurón.
Desde entonces, las poblaciones de perritos de la pradera se han recuperado; se han implementado nuevas herramientas de manejo de plagas; y el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de Fort Belknap, en alianza con World Wildlife Fund, Defenders of Wildlife y el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, están trabajando juntos para que el pequeño enmascarado regrese a las praderas de la reserva. Posteriormente, un total de 52 hurones fueron liberados en 2013 y 2014.