Pequeños pasos para frenar el desperdicio de alimentos
Adoptando simples medidas para ayudar al planeta y a tu bolsillo

© Elizabeth Dalziel / WWF-UK
La magnitud del desperdicio de alimentos en Estados Unidos es impactante: se desperdicia casi el 40% de los alimentos y el hogar promedio pierde alrededor de $3,000 al año en alimentos que nunca se consumen. El impacto en la naturaleza es enorme, ya que el desperdicio de alimentos representa aproximadamente el 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que equivale a cuatro veces las emisiones de las aerolíneas a nivel mundial. Producir alimentos que terminan desperdiciándose requiere suficiente agua como para llenar 9 millones de piscinas olímpicas y una superficie equivalente a la de California y Nueva York juntas.
Es un problema enorme, pero también una gran oportunidad para que todos actuemos. Si bien en cada etapa de la cadena de suministro se pierden alimentos, casi la mitad del desperdicio total ocurre en los hogares. Esto significa que nuestras acciones cotidianas —pequeños pasos que damos actualmente— pueden tener un gran impacto en el planeta.

© 06photo / Shutterstock
Cómo puedes reducir fácilmente el desperdicio de alimentos en tu vida diaria
Aprovecha al máximo tus alimentos
¿Algunas de las verduras del refrigerador se están marchitando? Revitaliza algunas verduras, como la lechuga, con un baño rápido de agua helada. ¿Se están poniendo marrones los plátanos? Pélalos y mételos en un recipiente en el congelador para que puedas usarlos después en repostería o batidos. Algunas sobras cocidas, frutas y verduras marchitas o feas pueden ser ingredientes perfectos para deliciosos caldos y guisos.
Confía en tus sentidos para saber cuándo un alimento se ha echado a perder
La mayoría de los alimentos son seguros para el consumo durante mucho más tiempo del que pensamos, tanto los frescos como los enlatados. La mayoría de las fechas de caducidad no tienen nada que ver con la seguridad alimentaria y, dependiendo del tipo de producto, muchos alimentos se pueden consumir sin problema días, semanas o meses después de las confusas etiquetas que dicen "preferible consumir antes de", "vender antes de" o "fecha de caducidad". La mayoría de las veces, puedes confiar en tus sentidos para saber cuándo un alimento se ha echado a perder o puedes consultar la aplicación FoodKeeper para conocer más sobre la frescura de los alimentos y las opciones de almacenamiento.
¡Congélalo!
Puedes congelar casi cualquier cosa: huevos, carnes, frutas, verduras o salsas, ya sea que las hayas acabado de comprar o de cocinar. Cierra bien los recipientes y deja un poco de espacio para los líquidos. Congélalos en porciones para tenerlos a la mano, etiquétalos y ponles la fecha para no olvidar qué es cada cosa. Aunque requiere un poco más de trabajo al principio, congelar los alimentos te ahorrará mucho tiempo al cocinar, preparar e incluso al ir de compras más adelante. Además, ahorrarás dinero si aprovechas todo lo que compras.

© Shutterstock
Aprende más sobre la conexión entre los alimentos y la naturaleza
Cuanto mejor entendamos de dónde vienen nuestros alimentos y su impacto en el planeta, más fácil será comprar de forma más inteligente y cocinar de manera más sostenible. Descubre los costos ocultos del desperdicio de alimentos.
¡Comprométete!
Reducir el desperdicio de alimentos en casa es más fácil de lo que crees, e incluso pequeñas acciones pueden hacer una gran diferencia. Comprométete y da un pequeño paso hacia un estilo de cocinar más sostenible.