
© TK | Karine Aigner/WWF-US
Agua
Protejamos los paisajes y recursos de agua dulce del mundo para que sustenten la biodiversidad y los medios de subsistencia de los humanos.
Todo tipo de vida necesita agua. Es el recurso más preciado del mundo. Nutre todo, desde los alimentos que consumimos y el algodón que usamos para vestir hasta la energía de la que dependemos a diario. Los hábitats de agua dulce, como lagos, ríos, arroyos, humedales y acuíferos, albergan una increíble proporción de la biodiversidad del mundo: más del 10% de todos los animales y aproximadamente el 50% de todas las especies de peces conocidas hasta hoy. Sin embargo, a pesar del enorme papel que desempeña el agua para las personas y la naturaleza, es un recurso sorprendentemente finito: menos del 1% del agua mundial es dulce y accesible.
También está bajo amenaza. El cambio climático, el crecimiento demográfico y los cambios en los patrones de consumo son solo algunas de las innumerables fuerzas que presionan cada vez más a los sistemas de agua dulce. Las especies de agua dulce están disminuyendo al alarmante ritmo del 76%, mucho más rápido que las especies terrestres o marinas, y los hábitats de agua dulce se encuentran en peores condiciones que los bosques, las praderas o los sistemas costeros.
Proteger el agua no se puede lograr de manera aislada. WWF colabora con los gobiernos, empresas e instituciones financieras internacionales, así como con las comunidades para garantizar la existencia de sistemas saludables de agua dulce que permitan conservar la vida silvestre y brindar un futuro sostenible para todos. Juntos, podemos crear un futuro con seguridad hídrica.