¿En qué consisten las soluciones basadas en la naturaleza y cómo pueden ayudarnos a enfrentar la crisis climática?

La crisis climática es devastadora. El nivel del mar está aumentando, incrementando los riesgos de erosión, inundaciones y tormentas extremas en las regiones costeras de todo el mundo. Las olas de calor están ocurriendo con mayor frecuencia, avivando las llamas de los incendios forestales, ejerciendo presión sobre los hábitats de la vida silvestre y provocando sequías que amenazan los cultivos y la disponibilidad del agua. Los ríos están alcanzando niveles de inundación que alguna vez se consideraron extraordinarios. Estos desastres naturales, junto con otras amenazas climáticas, podrían provocar el desplazamiento de más de mil millones de personas en los próximos 30 años.

A medida que la crisis climática se intensifica y ante un entorno que cambia rápidamente, ¿cómo podemos hacer frente a los riesgos para los humanos y al mismo tiempo ayudar a que las personas y la vida silvestre se adapten?

La naturaleza misma tiene un importante papel que desempeñar. La evidencia sugiere cada vez más que las soluciones basadas en la naturaleza —sistemas o procesos naturales utilizados para ayudar a lograr los objetivos sociales— podrían contribuir enormemente a minimizar el cambio climático y sus efectos. De hecho, la investigación demuestra que las soluciones basadas en la naturaleza y el sector terrestre en general podrían contribuir hasta con un 30% de la mitigación climática necesaria para el año 2050, cumpliendo así con el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global.

¿En qué consisten las soluciones basadas en la naturaleza?

coastal mangroves

Las soluciones basadas en la naturaleza se refieren a un conjunto de acciones o políticas que aprovechan el poder de la naturaleza para abordar algunos de nuestros desafíos sociales más urgentes, como la amenaza de la disponibilidad del agua, el creciente riesgo de desastres naturales o el cambio climático.

Estas soluciones implican proteger, restaurar y gestionar de manera sostenible los ecosistemas, de manera que aumenten su resiliencia y capacidad para abordar esos desafíos sociales y al mismo tiempo que salvaguarden la biodiversidad y mejoren el bienestar humano.

Tomemos como ejemplo los manglares. Los bosques de manglar que se encuentran a lo largo de las costas no solo son importantes para mantener las pesquerías, sino también para proporcionar barreras naturales que protegen contra la erosión y las fuertes tormentas. Filtran el agua, bridan valiosos recursos madereros y alimentarios a las comunidades costeras y pueden almacenar enormes cantidades de carbono. La conservación y restauración de estos ecosistemas beneficia a las personas de las comunidades costeras al reducir las vulnerabilidades y aumentar su resiliencia a los efectos del cambio climático.

En resumen, las soluciones basadas en la naturaleza pueden ser beneficiosas para las personas y la naturaleza.

¿Cuál es la diferencia entre la conservación y las soluciones basadas en la naturaleza?

Two polar bears walking

La conservación es la protección y preservación de la diversidad biológica y los recursos naturales del planeta para que existan en el futuro. Incluye la protección de especies de plantas y animales, hábitats, ecosistemas e importantes servicios ecológicos contra amenazas. La conservación puede implicar proteger parques y reservas para asegurar que las especies tengan el hábitat que necesitan para sobrevivir, o implementar leyes para proteger plantas y animales en peligro de extinción.

Las soluciones basadas en la naturaleza, en cambio, abarcan una amplia gama de enfoques como la restauración de hábitats hasta la gestión de los recursos hídricos, la reducción del riesgo ante desastres o la infraestructura verde para abordar los problemas sociales. Las soluciones basadas en la naturaleza parten de la noción de que cuando los ecosistemas son saludables y están bien administrados brindan beneficios y servicios esenciales a las personas, como reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, garantizar la seguridad de los recursos hídricos, hacer que el aire sea más limpio para respirar o proporcionar más seguridad alimentaria.

¿Cuáles son algunos ejemplos de soluciones basadas en la naturaleza?

Protección y restauración de arrecifes de coral

Los arrecifes de coral saludables disipan la energía de las olas, brindando importante protección para las comunidades y las costas contra inundaciones, marejadas ciclónicas y erosión. Un estudio señala que los arrecifes pueden ser incluso más efectivos que los rompeolas construidos por los humanos para reducir la altura y la energía de las olas. A medida que el aumento del nivel del mar y las tormentas más intensas hacen que las mareas suban y se adentren más en tierra, los riesgos de inundaciones para decenas de millones de personas aumentan y amenazan las economías locales. Por lo que proteger y restaurar los arrecifes de coral es un enfoque más inteligente y potencialmente más económico que los tradicionales diques para reforzar nuestras costas.

Manteniendo vivos los bosques

Los bosques son uno de los mejores ejemplos de soluciones basadas en la naturaleza. Los bosques, que albergan el 80% de la biodiversidad terrestre del mundo, proporcionan aire y agua limpios, protegen contra la erosión y los deslizamientos de tierra y ayudan a regular el clima al eliminar el carbono de la atmósfera. Los principales bosques, como el Amazonas, actúan como importantes sumideros de carbono, capturando grandes cantidades de carbono en la biomasa de los árboles y los suelos. Al prevenir la deforestación y la degradación, que contribuyen con alrededor de una cuarta parte de las emisiones globales de CO2, podríamos reducir significativamente las emisiones de carbono y al mismo tiempo evitar los peores impactos de un planeta que se calienta.

Construyendo ciudades más verdes

El desarrollo urbano reemplaza los bosques y los humedales con edificios e infraestructura no porosa. Cuando llueve mucho, las aguas pluviales que no se absorben pueden ocasionar graves inundaciones. Esa escorrentía después corre por arroyos, lagos o ríos, donde puede aumentar los sedimentos, contaminar el agua potable o dañar la vida silvestre. Las soluciones basadas en la naturaleza, como techos verdes, jardines de lluvia o humedales artificiales, pueden minimizar la escorrentía dañina al absorber las aguas pluviales, reducir los riesgos de inundaciones y salvaguardar los ecosistemas de agua dulce. Además, las soluciones basadas en la naturaleza mantienen las ciudades más frescas durante el verano, ayudan a las aves y otros polinizadores y promueven la salud física y mental de las personas.

¿Qué estamos haciendo en WWF?

En todo el mundo, WWF trabaja con los gobiernos, empresas y comunidades locales para desarrollar soluciones basadas en la naturaleza que restauran los ecosistemas y ayuden a las personas a adaptarse al cambio climático.

Reconstruyendo arrecifes de ostras

Cuando son bien desarrollados, los arrecifes de ostras absorben la energía de las olas, protegiendo las costas de la erosión de las olas y los daños causados por las tormentas. Cuando estos arrecifes desaparecen debido a la sobrepesca, la destrucción del hábitat y las enfermedades, esos beneficios también desaparecen. En los Países Bajos, WWF dirigió recientemente un proyecto NbS para diseñar nuevos arrecifes de ostras utilizando ostras vivas, que mejoran la calidad del agua a medida que filtran el alimento y proporcionan hábitats para la crianza de especies económicamente valiosas.

Simposio Fuller

El Simposio Virtual Fuller 2020, Nature-based Solutions: Global Challenges, Greener Future, reunió a los principales expertos para discutir las oportunidades y retos de las soluciones basadas en la naturaleza. Consulta las sesiones aquí.

¿Son las soluciones basadas en la naturaleza siempre la mejor opción?

La protección y restauración de los arrecifes de coral y los bosques de manglares, la preservación de los pastizales y la gestión sostenible de los bosques son estrategias efectivas para frenar el ritmo del cambio climático y mitigar el riesgo de los desastres. Actualmente, más de 130 países ya han incluido acciones que comprenden soluciones basadas en la naturaleza en sus planes climáticos nacionales, en virtud del Acuerdo de París. Pero las soluciones basadas en la naturaleza no siempre son la mejor respuesta. Por ejemplo, plantar árboles no nativos para compensar las emisiones de carbono puede ser perjudicial para la biodiversidad e incluso puede reducir la disponibilidad de agua, donde los posibles beneficios climáticos pueden no superan los costos. Es importante que tomemos decisiones basadas en la ciencia para aplicar la solución correcta en el lugar correcto.

Además, las soluciones basadas en la naturaleza no son las únicas soluciones que deberíamos usar para ayudar a los países, comunidades o empresas a adaptarse al cambio climático. “Deberíamos pensar en la gestión de los riesgos climáticos como algo parecido a invertir en acciones”, según comenta Jeff Opperman, científico encargado del programa global de agua dulce de WWF. “Es mejor invertir en un portafolio diversificado. Si por ejemplo estás tratando de mantener una comunidad costera a salvo de los impactos de las inundaciones, es mejor no invertir todos los esfuerzos en una sola solución, como los diques”, agrega. “En cambio, utiliza una variedad de estrategias que se complementen entre sí. Las soluciones basadas en la naturaleza pueden ser activos clave en un portafolio diversificado".

En otras palabras, hacer frente a la crisis climática significa ampliar nuestro conjunto de herramientas. Ya sabemos que para mitigar los impactos del cambio climático debemos reducir urgentemente nuestras emisiones a escala global. Pero cada vez está más claro que la naturaleza debe estar en el centro de estos esfuerzos. Y las soluciones basadas en la naturaleza, incorporadas de manera reflexiva junto con las soluciones tradicionales y los objetivos basados en la ciencia, podrían ser clave para liberar el potencial que tenemos para proteger a las personas y la vida silvestre.

"En un mundo que se calienta, corremos el riesgo de ver a la naturaleza solo como una amenaza con sus fuerzas en contra nuestra", señala Opperman. “Al invertir en soluciones basadas en la naturaleza, también la ponemos de nuestro lado”.