Un año después de que el incendio de Tubbs azotara California, el activista Devyn Friedfel hace sonar las alarmas del cambio climático

Mientras Devyn Friedfel observaba cómo se desplazaba hacia él una nube de humo sobre el incendio forestal de Tubbs, no podía dejar de pensar dónde viviría si las llamas consumieran el hogar donde se crió.

Él no pensaba en su ropa, sus muebles, sus aparatos electrónicos o su auto.

La noche del ocho de octubre de 2017, cuando se quedaron sin energía eléctrica, Friedfel logró rastrear la ruta que seguía el incendio gracias a un radio portátil para emergencias. Pero sólo podía imaginar el peor de los escenarios: que el incendio destruyera las únicas fotografías de su madre, quien había fallecido dos años atrás.

"La idea de perder esa casa y todos los recuerdos que le traían era horrible”, mencionó. “Era casi como perder a mi madre de nuevo”. Friedfel hizo un inventario rápidamente de lo que tenía: ¿qué era lo más valioso?, ¿cuánto cabría en su auto? "Tienes que pensar en lo que necesitas y en lo que puedes dejar”, dijo.

Para Freidfel, las actividades al aire libre son gran parte de su vida. Habiéndose criado en Forestville, California, pasó sus primeros años descubriendo la belleza natural del condado de Sonoma, nadando en el río Russian y jugando en el bosque Redwood. Esa pasión por el medio ambiente alimentó su deseo de trabajar en la conservación; después de obtener un título en estudios ambientales, se convirtió en un especialista en recursos naturales en Pepperwood Preserve, una organización sin fines de lucro que administra 3,200 acres de bosque en el norte de California, desde donde implementa varias tácticas de manejo de suelo, como quemas controladas y el cultivo de plantas nativas para ayudar a que el ecosistema prospere.

Friedfel está poniendo en práctica sus conocimientos y experiencia para ayudar a otros a comprender la realidad del cambio climático y para fomentar mayores acciones a nivel local, nacional e internacional. “El cambio climático es el problema de nuestra generación. Está aquí, ahora, y todos podrán y serán afectados. Necesitamos prepararnos”, dijo.

Los incendios forestales han estado destruyendo las casas en California. En la imagen se muestra un incendio forestal en Paradise, California.

Una nueva realidad

Cuando Friedfel estaba en la universidad, el estado de California atravesaba por severas sequías. Fue testigo de cómo los bajos índices de lluvia y los cambios en los patrones climáticos estaban impactando la economía del estado, la agricultura, la pesca, los ríos y su gente. A pesar de lo que vio, nunca sintió que su propia comunidad fuera vulnerable a los desastres ambientales. Pero la temporada de incendios de 2017 acabó por completo con esa percepción.

En octubre de 2017, los secos y calientes vientos que alcanzaron las 80 millas por hora avivaron un grupo de flamas mortales que eventualmente rugirían a través de 100 millas cuadradas en los condados de Napa y Sonoma. En cuestión de horas, comunidades enteras se incendiaron y miles de residentes tuvieron que ser evacuados. Algunas personas, como el padre de Friedfel, tuvieron solo unos minutos para escapar de las llamas.

Una semana después, cuando las flamas cesaron, el incendio de Tubbs había cobrado 22 vidas y reducido a cenizas más de 5,000 estructuras. Afortunadamente, la casa de Freidfel se salvó y ningún familiar resultó herido. Pero su padre, sus compañeros de trabajo y sus amigos se encontraban entre los que perdieron sus hogares, sus mascotas y todas sus pertenencias. El 95% de Pepperwood Preserve se había quemado.

Estos mega incendios solían ser relativamente raros. "Ahora, hueles a humo todo el tiempo", explicó Friedfel. Si las emisiones en California no se reducen drásticamente, según un reciente informe estatal, el área quemada por los incendios forestales podría casi triplicarse para finales de siglo.

Resurgir de las cenizas

En su mayor parte, la naturaleza ha respondido bien ante los incendios, dijo Friedfel. Los robles muestran nuevamente signos de crecimiento y la vida silvestre ha regresado. Pero a Friedfel le preocupa cómo el medio ambiente y las personas se adaptarán si esos mega incendios se vuelven rutinarios. ¿Continuarán recuperándose?

Friedfel está trabajando para ayudar a las comunidades de California a prepararse para un futuro en el que se verán más incendios y sequías. Él sabe que detener el cambio climático no es una opción, por lo que es importante mitigar y adaptarse a sus efectos. Además de las soluciones a nivel local, como estrategias más inteligentes de gestión de la tierra y los sistemas de conservación del agua, está pidiendo un cambio en todo el espectro, desde la política nacional hasta los compromisos climáticos corporativos. También motiva a las personas a involucrarse con sus organizaciones locales sin fines de lucro. Con nuevas tecnologías, inversiones más ecológicas y cambios de comportamiento, podemos comenzar a avanzar en la dirección correcta.

A lo largo de los últimos once meses, Friedfel ha escuchado las mismas historias una y otra vez: cómo vecinos y otras personas se apartaron del camino, a veces poniendo en peligro sus propias vidas, para ayudar a otros durante el incendio de Tubbs. Él cree que estas historias son un testimonio esperanzador sobre la capacidad que tienen los humanos de trabajar juntos para superar situaciones difíciles, incluso mortales.

"El incendio nos mostró el lado positivo de nuestro futuro", dijo. "Sé que, si nos unimos, no solo como comunidad local, sino como comunidad global, podremos combatir y superar el cambio climático".

Adopta medidas hoy mismo y dile a tu representante que haga de las acciones climáticas una prioridad (continuar en inglés).